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La nueva Lei do Solo evitará los edificios a medio acabar

La Xunta negará ampliaciones de licencia si la construcción está comenzada pero sin terminar y prevé multas hasta 25.000 euros

El Consello de la Xunta de ayer aprobó el anteproyecto de nueva Lei do Solo de Galicia que el lunes someterá a exposición pública. Pretende simplificar el urbanismo y facilitar que antes de dos años todos los Ayuntamientos dispongan al fin de planeamiento municipal, ya que más de 200 aún carecen de él pese a que así lo exigía la anterior norma, de 2002.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, destacó que la nueva norma tiene entre sus objetivos evitar que queden edificios a medio construir. “Será obligatorio finalizar el exterior de los inmuebles: fachadas, medianeras y cubiertas deberán estar totalmente finalizadas”, destacó Feijóo, antes de que su secretaria general de Urbanismo explicase cómo se hará. Encarnación Rivas indicó que, si hasta ahora era habitual conceder ampliaciones en los plazos de las licencias de edificación que facilitaban que las construcciones se quedasen a medio construir, ahora se será más restrictivo. Solo se concederá una ampliación de la licencia si el propietario aún no ha comenzado a transformar el terreno, pero no si la construcción está a medio terminar, lo que lo obligará a finalizarla bajo pena de multa por incumplir el plazo. Con la nueva ley, la Xunta podrá dictar órdenes de ejecución forzosa de las obras de finalización y, si éstas se obvian, multas coercitivas de hasta 25.000 euros.

En cuanto a las medidas para facilitar que los Ayuntamientos elaboren sus planes de urbanismo, la Xunta agilizará por un lado el proceso para que las distintas Administraciones emitan sus informes sectoriales. Y, por otro, habilitará una nueva figura, la del planeamiento básico, con la que asumirá el trabajo de diseño urbanístico en el que hasta ahora se empantanaban los propios ayuntamientos. Feijóo indicó que su objetivo es que antes de que termine la actual legislatura, en 2016 como muy tarde, haya redactado un planeamiento básico aplicable a toda Galicia. Luego, cada municipio de menos de 5.000 habitantes podrá solicitar del Gobierno gallego que elabore un plan básico específico adaptado a su realidad concreta.

El PSOE ya mostró su apoyo a que los Ayuntamientos puedan ceder a la Xunta la redacción de sus planes, lo que en la práctica aleja de los gobiernos muncipales las presiones vecinales que genera el proceso. BNG y AGE, por el contrario, temen que se reduzca la transparencia.