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Los madrileños denuncian la falta de limpieza en la capital

Asociaciones de vecinos y empresarios de Madrid critican la suciedad de la ciudad

Los servicios de limpieza se concentran para protestar por la falta de personal en sus plantillas

Desperdicios en una acera del barrio de Lavapiés, en Madrid.

Madrid está sucio. Eso piensa Cristina, una vecina del barrio de Lavapiés que apenas ve pasar el camión de la basura. “Esto es un vertedero de papeles”, se lamenta. Como ella, cada vez son más los ciudadanos que critican la falta de limpieza en la capital. Las asociaciones de vecinos del distrito de Arganzuela, y de los barrios de La Latina y Lavapiés llevan meses denunciando que sus calles están sucias. El descontento también se refleja en las redes sociales, donde el perfil de twitter @AscoMadrid sirve de tablón para publicar imágenes de la situación de algunas zonas de la ciudad. Para los servicios de limpieza y jardinería, la causa es el expediente de regulación de empleo que, hace un año, supuso el despido de 325 trabajadores, y que les impide atender toda la capital. “No damos abasto”, asegura Alfredo Turienzo, responsable de Jardinería de UGT de Madrid. El 30 de septiembre se concentrarán para protestar por la falta de personal en sus plantillas.

Residuos orgánicos que rebosan de los contenedores, papeleras rodeadas de desperdicios que se amontonan en las aceras… es con lo que se encuentran los residentes del barrio de La Latina. “Hay sitios en los que los barrenderos no pasan nunca y tenemos todo tipo de residuos”, declara Juan Manuel Ortega, portavoz de la Asociación de Vecinos de Centro – La Latina AVECLA. Para él, la causa es el comercio mayorista que atrae el deshecho de cartonajes y plásticos.

La situación no mejora en otras zonas de la capital. Algunos residentes de Lavapiés califican el nivel de limpieza del barrio como “un desastre”, y aseguran que pueden pasar semanas desde que aparecen los residuos hasta que se recogen. Allí, abundan las papeleras que sirven de apoya vasos, y las botellas y bolsas de hielo son parte habitual del decorado urbano.  En el distrito de Arganzuela, la Asociación de Vecinos Nudo Sur lleva tiempo denunciando que calles como el Paseo de las Delicias o el de la Chopera están sucias. Otras plataformas vecinales como la del distrito de Puente de Vallecas han presentado escritos de protesta por la falta de limpieza. Todos coinciden en destacar que no han recibido ningún tipo de respuesta o, en el mejor de los casos, un escrito estándar en el que no se especifica si se va a actuar o cómo se va a hacer.

El problema no afecta solo a los barrios. En la Gran vía, escaparate de la ciudad para los turistas, la basura se acumula cerca de los contenedores. Hay pintadas en bancos y señales de tráfico, y los árboles se convierten en ceniceros improvisados. La situación no solo la critican los residentes. La Asociación de Empresarios de Gran Vía ha denunciado a través de un comunicado que Madrid "es una ciudad muy sucia" y que por ello reciben muchas quejas de los turistas. “El distrito Centro está muy mal cuidado”, asegura Florencio Delgado, Presidente de la Asociación de Empresarios de Gran Vía, y critica la actitud pasiva del Ayuntamiento a la hora de resolver el problema.

Marta Alonso, directora general de Zonas Verdes, Limpieza y Residuos del Consistorio, reconoció el pasado 22 de julio en la Comisión de Medio Ambiente y Movilidad, que el grado de limpieza en Madrid “no puede ser completamente satisfactorio. Eso sólo podría ocurrir si se cumplieran todos y cada uno de los 68 indicadores de calidad que engloba el contrato con las empresas concesionarias”.

Mientras, los viandantes lo tienen claro: “¿Que cómo considero el estado de limpieza de la ciudad?: Nefasto”, comenta un residente de Lavapiés. A su lado, unas botellas abandonadas se acumulan en el suelo.

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