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Un concierto para que la música pueda obrar su milagro

Teresa Berganza amadrina una actuación para promover la musicoterapia en niños con autismo

La 'mezzosoprano' retirada Teresa Berganza. Ampliar foto
La 'mezzosoprano' retirada Teresa Berganza.

La música tiene algunas capacidades famosas, como combatir las penas, teletransportarnos a otro tiempo y lugar sin movernos del sitio o amansar a las fieras. Hay otros, sin embargo, menos difundidos. La Fundación MUA (Música para el Autismo) quiere dar a conocer la diferencia que, usada como terapia, la unión de melodía, armonía y ritmo puede significar en el desarrollo de los niños con este trastorno. También subvencionan los tratamientos, demasiado caros para muchas familias. Para apoyar la labor de la fundación, el próximo miércoles se celebrará un concierto en el Palau de la Música con el madrinazgo de la mezzosoprano Teresa Berganza —que ejercerá de maestra de ceremonias— y un plantel de músicos locales. 

Todos los fondos recaudados —cada entrada costará 10 euros, y habrá una fila cero para los que no puedan asistir—, irán destinados a MUA. Su presidente, Jordi Ardit, afirmó en la presentación del acto que ya ayudan a 11 familias de niños autistas a costearse las sesiones de musicoterapia que, según puntualizó, cuestan entre 30 y 40 euros cada una. La Fundación Telefónica colabora con otros cuatro menores. El dinero servirá para aumentar este número, así como para promover conciertos especiales para autistas, en los que el modo de comportarse de estas personas, a menudo incómodo para el resto, no suponga una traba.

"Vimos que la música es su vida"

Ardit quiso narrar brevemente cómo su hijo Diego, después de desarrollarse normalmente durante sus primeros 18 meses de vida, comenzó un proceso de "regresión". La reacción adversa a una vacuna por parte del bebé —sufría episodios con convulsiones— obligó a su ingreso en la UCI:  "Cuando salió de allí, ya no era el mismo. Dejó de pronunciar las pocas palabras que había aprendido y de mirar a los ojos de los demás. Y lo que es peor, dejó de sonreír y de ser feliz". Los médicos le diagnosticaron trastorno autista.

Al poco tiempo, la afición del padre por tocar la guitarra en casa les hizo a él y a su mujer darse cuenta de que, con una melodía de fondo, se hacía mucho más sencillo traspasar la espesa capa de aislamiento bajo la que se había metido Diego. "Vimos que la música es su vida", comentó Ardit con una sonrisa en los labios.

Vídeo realizado por Jordi Ardit sobre la historia de su hijo Diego.

La necesidad de inculcarla a los niños

"Es una muestra de cómo la música puede ayudar a todos los niños, y no solo a los que tienen este tipo de problema, a que sean más felices. Es capaz de llegar a todo el mundo", enfatizó Berganza, de espléndido aspecto a sus 81 años, y que se mostró "muy feliz" de poder colaborar con esta causa. La carismática cantante de ópera defendió ante los medios la necesidad de introducir la música en la vida de las personas lo antes posible, ya desde el colegio.

Debemos crear aficionados, no necesariamente profesionales

Enrique García Asensio, director de orquesta

Algo con lo que coincidió, a su lado, Enrique García Asensio, amigo de toda la vida, otra figura de la música nacional y que dirigirá las piezas del programa —en su mayoría de compositores españoles—. García Asensio, que entre 1976 y 1980 dirigió el espacio televisivo de divulgación musical para niños El mundo de la música, apostó por "crear aficionados, no necesariamente profesionales".

El concierto estará interpretado por la Orquesta Sinfónica Voluntarios Música para el Autismo, con la participación del guitarrista José María Gallardo del Rey, las sopranos María Velasco y Alexia Vázquez de Prada, el tenor Alberto Guardiola, el barítono Ramón de Andrés y el Coro Sant Yago. Todos actuarán de manera altruista para que el milagro llegue a todo el mundo posible.