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“Quiero ser el alcalde de Madrid”

Apuesta por rebajar el impuesto de bienes inmuebles y eliminar la tasa de basuras

Compensaría la caída de ingresos con nuevas tasas medioambientales y sobre grandes rentas

Promete crear una bolsa de vivienda social con los 40.000 pisos vacíos de los bancos

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Antonio Miguel Carmona, el sábado en su casa durante la entrevista.

“Quiero ser el alcalde de Madrid”, proclama al fin el diputado regional socialista Antonio Miguel Carmona, que anunciará oficialmente esta tarde su intención de concurrir a las primarias del 19 de octubre. El pasado lunes, el actual líder municipal, Jaime Lissavetzky, renunció a participar ante la falta de respaldo del líder regional, Tomás Gómez, y del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que han volcado su favor en Carmona. Este contará con al menos un rival, el sociólogo Enrique del Olmo, sin respaldo orgánico.

Economista, madrileño de Malasaña, 51 años, divorciado y con tres hijas, recibe a EL PAÍS en el piso de alquiler que ocupa en lo alto de una torre de Fuente de la Mora. Apenas horas después debe intervenir en su tertulia televisiva habitual, que le ha convertido en un personaje conocido en todo el país como su tribuna de portavoz económico en la Asamblea o su actividad como profesor del CEU jamás podrán conseguir.

Carmona apuesta por rebajar el impuesto de bienes inmuebles (IBI) y eliminar la tasa de basuras, compensando la caída de ingresos con la creación de nuevas tasas medioambientales y sobre grandes rentas. Y promete crear una bolsa de vivienda social para que en Madrid haya “desahucios cero”, presionando a los bancos con subidas del 50% del IBI para que pongan a su disposición 40.000 pisos vacíos en la capital.

Pregunta. ¿Cuándo se decidió?

Respuesta. Hace dos años. Al ser conocido por los medios, la gente me hablaba de sus problemas por la calle. Y una vez un señor me dijo: “¿Por qué no se presenta usted a alcalde?”. Le estuve dando vueltas, y me animé.

P. Ser un personaje mediático es una ventaja, pero tiene peligro.

R. Soy el hombre público que menos errores comete por hora de micrófono. Mi vocación no son los medios, sólo la universidad. Han sido un vehículo para dar a conocer mi mensaje político.

P. ¿Qué opina de Lissavetzky?

R. Es una referencia política y seguirá siéndolo. He hablado con casi todos los miembros del Grupo Socialista, antes y después de que él lo dejara, y se han puesto a mi disposición y yo a la suya.

P. ¿No fue juego sucio hacer una campaña paralela cuando él era el líder municipal socialista?

R. Cuando de repente me doy cuenta de que me voy a presentar, descubro que desconozco muchas cosas de Madrid. He ido reuniéndome con muchas personas, pero sin medios de comunicación, manteniendo la lealtad.

P. ¿Le pidió Tomás Gómez que se presentara?

R. Tomás y Pedro Sánchez son íntimos amigos. Tomás siempre defenderá lo que yo desee.

P. ¿Fue iniciativa de Gómez?

R. Lo hablamos los dos, él lo veía posible y me dijo que nunca pondría trabas a ninguna ambición que tuviera en ese sentido.

P. ¿Es el hombre de Sánchez?

R. Soy el hombre del PSOE.

P. ¿Presentarse contra usted en las primarias es inútil?

R. Yo no lo haría (ríe). No, presentarse contra mí es enriquecedor para la democracia interna.

P. ¿Pactaría con Podemos?

R. Jamás voy a pactar, mejor dicho, no tengo pensado pactar ni con la derecha ni con el populismo. Pactaré sólo con los ciudadanos. Con Podemos no sé si podría pactar, no conozco su programa.

P. ¿Su programa se parecerá más al de IU o al de UPyD?

R. Al de IU.

P. ¿Cómo ve a IU?

R. Es fundamental para apostar por un cambio político en Madrid. Pero tiene que ser IU. Si lo es, conseguirá un buen resultado.

P. ¿Pactaría con UPyD?

R. Pondría el programa encima de la mesa y recibiría los votos de aquellos que lo desearan. Tendremos que ver el programa de IU, de UPyD y del PP.

P. ¿Pactaría con el PP?

R. No, eso nunca. Es el responsable en este último cuarto de siglo del abandono de Madrid.

P. ¿Se marchará si no gana?

R. No, me quedaría.

P. ¿Qué le parece Esperanza Aguirre como rival en el PP?

R. No tengo miedo a nada.

P. ¿Cuáles son las tres ideas fuerza de su programa electoral?

R. Socialismo en Madrid es que Madrid funcione. Madrid no funciona en un día de lluvia. Las licencias para cualquier negocio llegan tarde, mal o nunca. La contaminación es inaudita. Mi programa será que Madrid funcione. En la primera semana de gobierno pediré cita con el ministro de Hacienda para renegociar el plan de ajuste, la deuda tiene hipotecadas a tres o cuatro generaciones.

P. ¿Y si el Gobierno no acepta? ¿Insumisión o aceptación?

R. A diferencia de otros, nosotros cumplimos siempre la ley. Si el Gobierno no nos deja renegociar la deuda, ajustaremos ingresos de la forma en que podamos.

P. ¿Cómo?

R. Bajando el IBI y eliminando la tasa de basuras. Además, aunque no sea un gran gasto, suprimiré buena parte de los 305 cargos elegidos a dedo por el PP.

P. ¿Cuántos tendría usted?

R. Muchos menos de la mitad. Y muchos de ellos serán funcionarios, que son muy buenos y son los más maltratados.

P. Si baja los impuestos y sigue pagando la deuda, ¿de dónde saldrá el dinero para sus promesas?

R. Haremos una reforma fiscal con nuevos impuestos y tasas, especialmente medioambientales, que recaigan sobre los grandes propietarios y rentas de la ciudad.

P. ¿Qué tasas creará?

R. Por ejemplo, un recargo sobre las viviendas vacías de los bancos. Eso tendrá dos efectos: mayor recaudación y negociar la entrega de viviendas para crear un gran fondo de pisos sociales.

P. ¿Eso es constitucional?

R. Yo creo que sí. Pero si alguien lo quiere declarar inconstitucional, utilizaremos otras medidas fiscales. Hay 500 edificios vacíos en la almendra central. Hay que intentar ayudar, desde el punto de vista fiscal o de autorizaciones, para que tengan una utilidad. Y hay patrimonio que está siendo maltratado por el Ayuntamiento, desde el Palacio de la Música al teatro Albéniz. Hay connivencia entre un Ayuntamiento negligente e intereses privados. Madrid debe dejar de ser un negocio.

P. ¿Blindará esos edificios?

R. Por supuesto. Y hay que darles utilidad. Lo que necesita el centro son puntos de atracción cultural. El yacimiento de petróleo de Madrid es la cultura. Hay instrumentos financieros y fiscales para llegar a acuerdos con los propietarios, aunque tengamos menos músculo porque la ciudad está arruinada por la deuda. Pero daremos incentivos, igual que los daremos para crear empleo.

P. ¿Promete crear empleos?

R. 50 puestos de trabajo por cada millón invertido en rehabilitación mediante acuerdos con empresas para fomentar planes sin necesidad de poner dinero público, a cambio de suelo o altura.

P. ¿Hará pisos para jóvenes?

R. Haremos una gran bolsa de vivienda de alquiler social con los pisos de los bancos, apretando a través del IBI. Vamos a expulsar a los fondos buitre y a conseguir que en Madrid haya desahucios cero: si se producen ejecuciones hipotecarias, ninguna familia se quedará en la calle. Madrid no volverá a salir en el telediario por los desahucios, y si sale tendremos una alternativa.

P. Pero sin construir vivienda.

R. Sería un sinsentido económico, tenemos muchísima vivienda vacía en Madrid, unos 150.000 pisos, y los bancos tienen 40.000. Podemos negociar una gran bolsa social sin que suponga coste al Ayuntamiento, en vez de especular, como han hecho algunos que han traspasado la línea del delito.

P. ¿Cómo convencer al banco?

R. Con instrumentos fiscales. Se les puede subir el 50% el IBI...

P. ¿Qué haría con el tráfico?

R. Hay que ordenarlo de forma inteligente, como smart city. Con regulaciones distintas, habrá menos congestión. Hay que fomentar el transporte público: se han reducido líneas de autobuses, nosotros las aumentaremos. Pasaremos del Madrid de la negligencia al Madrid de la inteligencia.

P. ¿Cortaría el centro?

R. Iríamos paulatinamente, de acuerdo con los vecinos, peatonalizando el centro de Madrid.

P. ¿Qué calles peatonalizaría?

R. Los alrededores de la Gran Vía, por ejemplo la plaza del Carmen, la zona de la calle de Bailén.

P. ¿Mantendría los agentes de movilidad?

R. Son una buena idea, pero se les ha abandonado laboralmente. La estructura de la Policía Municipal es nefanda. Hay casi más cuadros de gestión administrativa que números en la calle. Hay que mejorar su funcionalidad, y en eso incluyo también a los agentes de movilidad.

P. ¿Cuál es su opinión del incidente de Esperanza Aguirre?

R. Todos los madrileños tenemos que ser iguales ante la ley. Aguirre debe tener los mismos problemas que cualquier ciudadano al que se le ocurriera salir huyendo de la Policía Municipal.

P. ¿Reactivará la operación Prado-Recoletos?

R. Lo estamos estudiando ya, pero dependerá del presupuesto.

P. ¿Cómo ve la operación del estadio Vicente Calderón?

R. Mal, muy mal. Es especulativa y de espalda a los intereses de los ciudadanos. La analizaré punto por punto. Si no es en beneficio de Madrid, no habrá operación.

P. ¿Y la ampliación comercial del estadio Santiago Bernabéu?

R. Sólo se aprobaría si es en beneficio de Madrid.

P. ¿Habrá candidatura olímpica en 2024 o 2028?

R. No es una prioridad. La prioridad son las escuelas infantiles.

P. ¿No cierra la puerta?

R. No cierro la puerta a nada, pero no es una prioridad.

P. ¿Madrid tiene suficientes parques? ¿Haría más?

R. Madrid tiene 6.480 hectáreas de zonas verdes, somos la segunda ciudad con más zonas verdes y una de las primeras del mundo que peor las trata. Lo primero que hay que hacer es poner los medidores de contaminación de forma correcta. Hay algunos ilegales, en medio de bosquecillos. Hay que cumplir los requerimientos de la Unión Europea.

P. ¿Cómo?

R. Hay que ordenar el tráfico, principal causa de la contaminación, reduciéndolo, promocionando los vehículos eléctricos y el transporte público, las terrazas en altura, etcétera.

P. ¿Qué opina de la caída de ramas de los árboles?

R. Es una gestión negligente. Las ramas se caen por mal riego y enfermedades, y lo que no se puede es crear una comisión en julio y esperar a que tome una decisión en septiembre mientras se caen ramas sobre los madrileños.

P. ¿Qué le ha parecido, en general, la gestión de Ana Botella?

R. No ha estado a la altura de los madrileños. Irse a Lisboa después de la tragedia del Madrid Arena es el ejemplo de que no quería ser alcaldesa.

P. Promete descentralizar la gestión de la ciudad...

R. El pasaporte de Madrid te lo entregan los madrileños con una sonrisa. Aquí no hay nadie extranjero. Pero esa diversidad es como un puzle desordenado. Todos podrán participar en el Ayuntamiento a través de consejos de participación ciudadana, en las Juntas de Distrito. Voy a potenciar muchísimo los distritos. Los concejales de distrito tendrán funciones muy parecidas a la de un alcalde de distrito, aunque nunca se lleguen a llamar así. Asumirán responsabilidades políticas y tendrán que mirar a los ciudadanos de su distrito a la cara.

P. ¿Devolvería algún servicio ahora de gestión privada al Ayuntamiento?

R. Vamos a revisar todos los contratos. Creo que hay corrupción. E intereses. Y muchos caraduras. Vamos a crear mecanismos internos para luchar contra la corrupción de los cargos de designación política, empezando por el alcalde. Hay empresas de mantenimiento que no mantienen como deberían. En esos casos, remunicipalizaré servicios. Sobre todo, polideportivos, piscinas, etcétera, que ahora son de gestión privada. Y bajaremos las tarifas, que ahora son infumables.

P. ¿Regularía la prostitución?

R. Hacen falta servicios sociales para sacar a las prostitutas de la esclavitud.

P. ¿Multaría a los clientes?

R. Lo intentaría si pudiera.

P. ¿Y a las prostitutas?

R. Las llevaría a los servicios sociales.