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El PSPV abrirá expediente a Ángel Franco por Brugal si el juez le imputa

El ‘caso Rabassa’ destapa las estrechas relaciones de Ortiz con los socialistas

Angel Franco y Blas Bernal en un acto en 2003

El caso Rabassano solo es un clavo en el ataúd político de Sonia Castedo, también es un auténtico quebradero de cabeza para los dirigentes del PSPV. Y es que las relaciones de Ortiz no entendían de afiliación política.

El empresario cuidaba a los dirigentes socialistas. Se deshacía en elogios hacia Ángel Franco, el histórico dirigente local, se preocupaba por colocar a algunos de sus conocidos, los obsequiaba con tarjetas de aparcamiento gratuitas y otras prebendas. A cambio, Ortiz pedía su mediación y contactos para reunirse con responsables políticos, por ejemplo, los de la Confederación del Júcar para garantizar recursos hídricos al Plan Rabassa y agilizar trámites.

Pese al contenido del sumario, el PSPV por ahora no adoptará ninguna medida. “Vamos a ver qué pasa”, dijo ayer Gabriel Echávarri, secretario local, quien se comprometió a aplicar “tolerancia cero” contra la corrupción, y en el momento en el que el juez impute a un militante socialista, “aunque sea Ángel Franco, el partido le abrirá expediente de expulsión”, admitió. Esquerra Unida ha pedido al juez que Franco declare como testigo en esta pieza.

Sin embargo, dos excargos socialistas Emilio Peiró y Francisco Javier Criado, responsables de Carreteras durante el Gobierno de Zapatero, están formalmente imputados en esta pieza, sin que el partido haya actuado por ahora. Y es que Rabassa hizo aflorar las miserias de los socialistas en el Ayuntamiento de Alicante y que afectaron de lleno al exportavoz, Blas Bernal, y a Franco, quienes obligaron al resto de concejales a apoyar el plan urbanístico.

El informe policial desvela cómo Ortiz “regaló” en 2005 un velero a Bernal por “la aprobación del Plan y la defensa prolongada en el tiempo, facilitando contactos de nivel y el asesoramiento continúo para el buen desarrollo de Rabassa”. Bernal, que no es militante socialista desde 2008, negó ayer ser el propietario del barco. Si bien admitió que usó “cuatro o cinco veces” el velero que estaba a disposición de los directivos de las empresas de Ortiz.

En una de las conversaciones interceptadas por la Policía la sobrina de Ortiz le pide el barco: “Háblalo con Blas… Porque igual Blas lo va a sacar”. “Es que… aunque sea mío es de él”, admite el empresario. En abril de 2005 los socialistas votaron a favor de Rabassa junto al PP.

Ángel Franco, exsecretario local y personaje todavía influyente en el partido, también protagoniza varias de las conversaciones. “Aquí están todos destrozados”, explicaba Ortiz al teléfono en referencia a la facción socialista contraria al exsenador, la del entonces secretario general, Roque Moreno. “Es que un tío sin concejales, ni asesores, ni nada… Que lleve 500 tíos a una asamblea”, contesta al otro lado del teléfono el secretario de Finanzas del PSPV, Pepe Cataluña. “No ha habido otro como Ángel”, admite Ortiz conversando con Cataluña.

Y es que os tentáculos de Ortiz siempre han sabido alcanzar a los dirigentes socialistas. El propio exalcalde de Alicante, y actual adjunto al Síndic de Greuges, Ángel Luna, trabajó como asesor urbanista para una de sus empresas, y Bernal acabó de ejecutivo en el Hércules, propiedad del empresario.

 

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