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Entre la rebelión y el cabaré

El musical ‘Los miserables’ contrasta en la cartelera de Bilbao con el descaro de ‘The Hole’

El técnico Fancisco Grande este martes en el Euskalduna.
El técnico Fancisco Grande este martes en el Euskalduna.

El técnico Francisco Grande fue este martes la estrella del musical Los miserables. La larga historia que arrastra el título —28 años en cartel, 65 millones de espectadores, traducido a 22 idiomas, un centenar de premios— se apuntala con una producción que viaja en gira en 11 tráilers. Bajo la dirección de Grande empezó a montarse en el auditorio del Euskalduna el escenario y los equipos de luz y sonido que recrearán la historia de Víctor Hugo en la Francia del siglo XIX. Una operación de precisión para que mañana un musical vuelva a la Aste Nagusia. Los miserables será la cara más clásica del género en las fiestas, que contrasta con el espectáculo musical de corte cabaretero, The Hole, que se representa en el Teatro Arriaga.

En The Hole —con La Terremoto de Alcorcón y Quequé alternándose como maestros de ceremonias— el teatro y la música tienen el descaro del cabaré, con números que tocan el circo, el burlesque y el humor. En la génesis del espectáculo están la compañía Yllana y el actor y director Paco León, que concibieron la obra como una gran fiesta, a la que el maestro de ceremonias invita a sus amigos.

El drama de Los miserables es como “un plato bien condimentado sobre una partitura bellísima”, dice uno de sus protagonistas, Felipe Forastiere (el actor que encarna a Jean Valjean), en el que la historia de cada personaje teje una trama compleja.

The Hole parece hecha a medida para coincidir con el programa de fiestas. Los miserables, no tanto. Forastiere defiende que la densidad de una historia que habla de la lucha por la libertad y la justicia, no choca con el ambiente festivo. “La Aste Nagusia es un polo de atracción para mucha gente y por eso venimos”, dice. “Los miserables es un título con mucho peso, aunque la gente que esté pensando en salir toda la noche no creo que vea la función”. El actor se toma con humor la comparación con Hugh Jackman, que en la versión cinematográfica del musical, estrenada hace dos años, interpretaba a Valjean. “Prefiero no pensarlo; no tengo nada que ganarle a Jackman. Le admiro muchísimo: canta, baila, interpreta y todo lo hace bien. Es un ejemplo, pero no soy ni tan guapo ni tan talentoso”.

La película en la que Jackman compartió reparto con Russell Crowe y Anne Hathaway, con tres premios Oscar y tres Globos de oro, fue “la coronación del éxito del musical”, remarca Forastiere, pero su recuerdo flota sobre la representación. “La referencia del cine es positiva. Atrae a más público al teatro musical”, considera el actor. “Pero son lenguajes muy distintos aunque trabajen con la misma obra y las mismas melodías. En el teatro tenemos limitado el espacio escénico; a cambio el público puede recibir directamente la energía de los que estamos en el escenario”.

La producción que se verá en el Euskalduna fue realizada para celebrar el 25º aniversario, e incluye la proyección de pinturas de Víctor Hugo. La esencia del musical no ha cambiado. “Desde la primera nota deja al público sin respiración”.