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Expertos de la UOC reclaman cambiar el modelo turístico de Barcelona

Sugieren limitar el alojamiento y redistribuir los viajeros para evitar colapso

La capital catalana se ha convertido en un destino turístico mundial. Más de siete millones de viajeros la eligen año a año para sus vacaciones, dejando en ella mucho dinero, pero también restándole identidad. Así lo afirman los expertos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), quienes advierten la necesidad de nuevas políticas de control para evitar que el turismo se coma la personalidad de la ciudad.

“Barcelona va camino a convertirse en un monocultivo turístico si se realizan intervenciones urbanísticas pensadas para el turismo antes que para la ciudadanía, y si no se paran las licencias de nuevos hoteles", opina el profesor de turismo de la UOC e investigador del Laboratorio del Nuevo Turismo, Oriol Miralbell.

En términos económicos, la actividad hotelera supone una avalancha de inversiones que, en tiempos de crisis, es difícil cuestionar. Pero lo crítico es, según el docente, que Barcelona renueva y amplía la oferta de hoteles a gran velocidad, con el riesgo de estar ingresando en un colapso. El hecho de que las tarifas hoteleras marquen una tendencia a la baja, pese a la gran cantidad de ofertas de camas, demuestra el desajuste que la oferta catalana tiene comparado con otras ciudades de Europa. "Tenemos calidad y pese a ello Barcelona puede ofrecer precios hoteleros que son la mitad que los de París", apuntó el consultor turístico Domènec Biosca.

Para el profesor e investigador Luís Garay, el riesgo es que Barcelona se convierta en una "ciudad cartón llena de tiendas de recuerdos y en un centro sin vida". Para evitarlo dice que es necesario limitar el alojamiento y presentar a Barcelona como un destino que apuesta por el consumo local.Ambos académicos opinan que la ciudad debe complementarse con otros productos turísticos de Cataluña, con el fin de distribuir a los visitantes fuera de Barcelona. El objetivo es evitar que los vecinos de las zonas más céntricas de la ciudad abandonen sus barrios a causa del exceso de extranjeros. Una tendencia que ya existe en varios puntos emblemáticos, como El Born, El Gótico o El Raval.

Redistribuir la oferta, detener los permisos hoteleros y potenciar la relación entre turistas y residentes, son alguna de las medidas propuestas por los profesores. Los expertos económicos vaticinan una temporada mejor de lo que fue el año pasado; pero los académicos advierten replantearse el concepto de mejoría y actuar antes de que sea demasiado tarde.