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El colegio fantasma que pone las notas desde un andamio

El Margaret Thatcher, en Barajas, tiene alumnos y un profesor aunque no está acabado

Las obras del colegio Margaret Thatcher el pasado martes.
Las obras del colegio Margaret Thatcher el pasado martes.

El colegio público y bilingüe Margaret Thatcher, en Barajas, tuvo profesor y emitió boletines de notas el curso pasado. También lo hará a partir de septiembre, toda una paradoja para un centro que solo se intuye por las vigas de hormigón de sus obras. Los 36 alumnos matriculados para el próximo curso, en 1º y 2º de Infantil, estudiarán en el colegio Calderón de la Barca, según conoció ayer la Asociación de Madres y Padres de Alumnos. La Consejería de Educación informó a las familias que las obras no estarán finalizadas a tiempo por las “dificultades técnicas” de la empresa concesionaria, Editec, y estos niños pertenecerán a un centro que solo existe en los registros.

La construcción del Margaret Thatcher, rebautizado en honor a la exprimera ministra británica, fue aprobada bajo la denominación de Nuevo Ensanche de Barajas. El centro ya ofertó plazas para el curso anterior. “Nos matriculamos y se nos aseguró que iba a estar listo, aunque era obvio que no porque en junio no había nada hecho”, cuenta el vicepresidente del AMPA, Luis Murillo. Unos meses después, la evidencia se tornó en realidad y los niños acudieron a un aula habilitada por el mismo colegio que les recibirá en unas semanas. El Calderón de la Barca, también público y bilingüe, está a 700 metros de su centro educativo.

Los padres no tuvieron confirmación de que el centro se construiría hasta enero. Las obras comenzaron en abril con una inversión de 785.000 euros por parte de la Comunidad. “Aunque iban justos de tiempo, nos prometieron que estaría listo para el inicio del curso”, cuenta Murillo. La previsión se tornó demasiado optimista. La Consejería de Educación explica que las obras se han parado desde julio tras recibir la constructora una comunicación de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea que le impide usar una grúa móvil sin un permiso que “se está gestionando”.

Editec cuenta que la policía aeroportuaria detectó que se había superado el espacio aéreo. La empresa asegura estar a la espera de una solución y que la grúa es necesaria para las obras: “Nosotros no somos responsables de obtener este permiso. Es un trámite administrativo entre la Comunidad y la policía aeroportuaria”. Editec desmiente cualquier rumor sobre su situación económica. “No solo no lo hemos motivado, sino que nos perjudica económicamente. Estamos construyendo otro colegio en Sanchinarro y no tenemos ningún problema”. La Consejería prevé que las obras concluyan este curso.

“Nos contestan con cuentagotas, ya no sabemos qué hay detrás”, critica el vicepresidente del AMPA, que se constituyó en febrero. La mayoría de las familias reside en Alameda de Osuna, a unos 10 minutos en coche del centro escolar. “Este colegio hace falta, y si nosotros venimos aquí es porque no había plaza en los centros de nuestra zona. El barrio ha crecido mucho, pero los recursos educativos apenas han aumentado en 30 años”.

En el Margaret Thatcher no hay soportes para las pizarras ni paredes para que estos niños de tres y cuatro años cuelguen sus primeros dibujos. Desplazados de un hogar que ni siquiera han descorchado y del que solo conocen el esqueleto, serán nómadas educativos un año más.