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Cataluña lleva a la Bienal de Venecia el cine artístico del siglo XXI

La comisaria Chus Martínez y el cineasta Albert Serra apuestan por un filme multipantalla

Albert Serra y Chus Martínez, durante la presentación del proyecto.
Albert Serra y Chus Martínez, durante la presentación del proyecto.

Ambición, riesgo y osadía fueron los atributos más repetidos ayer en la presentación del proyecto de la comisaria Chus Martínez y el cineasta Albert Serra que representará Cataluña en la próxima Bienal de Arte de Venecia, que se celebrará entre mayo y noviembre de 2015. El jurado del concurso convocado por el Instituto Ramon Llull, que se encarga de la organización del pabellón catalán, eligió entre 25 propuestas a tres finalistas que, tras reñidas entrevistas, condujeron a encargar el pabellón a Chus Martínez, cuya larga trayectoria como comisaria de grandes eventos constituye una seguridad en estos tiempos inciertos. Además, su relación con Serra, conocido por sus obras experimentales y vanguardistas, está ya consolidada tras varias colaboraciones, como la producción de una serie para la pequeña pantalla para la exposición ¿Estamos listos para la televisión?, que Martínez organizó cuando era conservadora jefe del Macba. Más reciente fue la película Los tres cerditos, que Serra rodó para la Documenta de Kassel, de cuyo equipo director Martínez formaba parte.

Siguiendo en la misma línea de investigación, en La singularidad, este el nombre del proyecto, artista y comisaria exploran el cambio de paradigma que afecta tanto las producciones cinematográficas como expositivas, a través de una película que se proyectará de forma coral y simultánea en diversas pantallas. “En el siglo XX los escritores trabajaban con diversas palabras, en el siglo XXI el cineasta puede hacerlo con diferentes pantallas. El creador de imágenes en movimiento trabaja con diversos tipos de imágenes y debe hacerlo con ambición narrativa”, explicó Serra, que para la producción del filme tendrá 145.000 euros, a los que se suman 255.000 para alquiler de espacio y demás voces organizativas.

El presupuesto global de la participación será de 400.000 euros

Serra indicó que la idea tiene un punto de partida autobiográfico y relató un encuentro surrealista en Cannes con un guionista célebre, que le hizo reflexionar sobre el hecho de que hay diversas realidades que tienen lugar al mismo tiempo y en el mismo contexto de forma totalmente independiente una de otra. “Para explicar esta complejidad se requiere una nueva narrativa, una película convencional no es suficiente”, afirmó. “La narración principal se desglosa y desarrolla desde diversos puntos de vista. Será una obra desdoblada en más de una faceta, aunque no se trata de un desdoblamiento cacofónico: la película tendrá una única voz”, añadió Martínez.

Los protagonistas del cuarto pabellón de Cataluña no quisieron explicar mucho más de la contundente apuesta conceptual. No se conoce el lugar del rodaje, pero se reveló que los actores (aún no se sabe si profesionales o espontáneos) hablarán en sus idiomas de origen. “Hay formas distintas de pensar el arte. Si la consideramos el centro del futuro de la vida, se entiende la importancia de abonar un ámbito de esperanza para las nuevas generaciones de creadores”, indicó la comisaria.

Tras dimitir del Macba y de un breve paréntesis en el Museo del Barrio de Nueva York, desde hace tres meses Martínez (La Coruña, 1972), incluida por la revista Flash Art en la codiciada lista de los “101 comisarios más influyentes del mundo”, dirige el Instituto de Arte de la Academia de Arte y Diseño de Basilea.

Serra (Banyoles, 1975) se dio a conocer con una película, Crespià, the film not the village (2003), que no se llegó a estrenar comercialmente. Enseguida empezaron los reconocimientos: el Premi Barcelona de Cinema con Honor de cavalleria (2006), el Gaudí con El cant dels ocells (2009) y en 2013, con Història de la meva mort, con la que fue el primer catalán en recibir el premio a la mejor película en el prestigioso Festival del Cine de Locarno (Suiza).