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La buena estrella política de Mercedes Alonso se tambalea

La rebelión de una concejal del PP ha dejado a la alcaldesa de Elche en minoría

La alcaldesa de Elche, Mercedes Alonso.
La alcaldesa de Elche, Mercedes Alonso.

Mercedes Alonso era una valor en alza en el PP. La alcaldesa de Elche desplegó hace unos meses una intensa agenda de actos públicos para hablar de su gestión y darse a conocer. En Madrid estuvo apadrinada por la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y en Valencia por Alberto Fabra. La mayoría de cargos públicos del PP se fijaban en Alonso y en su ambición. Algunos la situaban como líder provincial, otros incluso en Valencia cerca del presidente de la Generalitat. Sin embargo, esta semana su fulgurante carrera política se ha tambaleado a raíz de la renuncia de la concejal Cristina Martínez que abandonó el PP y se pasó al grupo de no adscritos tras denunciar públicamente la mala gestión en la sanidad pública.

¿Alonso no supo calibrar lo que estaba pasando? ¿Por qué no zanjó la crisis nada más estallar? ¿Reaccionó tarde? Son tan solo algunas de las preguntas que planean en el ambiente. En la dirección provincial del PP algunos miembros de su ejecutiva dan casi por finiquitado el ascenso político de Alonso. “Si no puede controlar a sus concejales en Elche, ¿cómo puede aspirar a ser consejera o algo más?”, se preguntan. Otro dirigente provincial reconoce que las demandas de Martínez son “lógicas” pero “perdió las formas” al reivindicarlas, ya que debería haber hablado con la alcaldesa y con el consejero antes de denunciar en público la situación.

La dimisión de la concejal de Sanidad ha dejado al PP en minoría en el Ayuntamiento de Elche. Ahora la regidora será en los plenos un verso suelto que podría arrastrar en las próximas semanas a otros dos concejales que mantienen discrepancias con la manera de gobernar de la alcaldesa. María José López y Sebastián Juan Polo, según varias fuentes consultadas, son los más críticos con Alonso, quien no tolera ni en público ni en privado que la dejen en evidencia. El entorno de Alonso asegura que no habrá más dimisiones y está “presionando” para garantizar la paz interna en lo que resta de legislatura.

La edil que ha destapado la caja de los truenos era también directora de Atención Primaria de la Consejería de Sanidad, y fue cesada al día siguiente de que criticara en un pleno municipal tanto al consejero, Manuel Llombart, como a la alcaldesa, por su política sanitaria. Martínez, según cuentan quienes la conocen, es una persona “profesional y trabajadora pero muy visceral”. Para ir en la lista del PP se lo pensó hasta el último minuto y se integró en el equipo porque todos eran profesionales. La concejal, ahora del grupo de los no adscritos, proviene de una familia del PP de toda la vida. Su padre fundó el PP en Elche y se encargó de las finanzas y su hermano, Santiago Martínez, es diputado en el Congreso.

Según fuentes municipales, las tensiones empezaron a surgir a raíz del nombramiento del nuevo director del hospital de Elche. La edil empezó a quejarse y denunciar aquellas cuestiones que no consideraba de recibo y Alonso miró hacia otra parte. “No tenemos competencias municipales para arreglar eso”, contestaba la alcaldesa, que delegaba en la consejería cualquier solución a estos problemas. Ahora Martínez se ha convertido en una particular Juana de Arco, defensora de la sanidad pública, que logró reunir en una manifestación, a los pocos días de su cese, a más de un millar de personas. En las redes sociales ya tiene más de 22.000 firmas de apoyo.

Mientras, en el PP de Elche intentan frenar la rebelión y que no haya nuevas renuncias. "Ahora trabajaremos el doble", aseguró el secretario local, Pablo Ruz. Martínez y la oposición municipal coinciden en que el talente "prepotente y autoritario" de Alonso originó esta crisis.