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Soriano culpa a la Generalitat y a Bruselas de la quiebra de Spanair

El expresidente de la aerolínea argumenta que el Ejecutivo catalán se comprometió a inyectar capital hasta que encontrasen un socio industrial

El expresidente de Spanair en el inicio del juicio este martes. Atlas / EFE

Dos años y medio después de que Spanair quebrase, dejando en tierra a casi 23.000 pasajeros, y con un ERE que afectó a más de 2.000 trabajadores, el que fuese el presidente de su consejo de administración, Ferran Soriano, hizo un resumen ante el titular del juzgado de lo Mercantil número 10 de Barcelona que se saldó con dos culpables: la Generalitat y Bruselas. Para Soriano, la aerolínea se fue a la quiebra cuando el Ejecutivo catalán retiró su apoyo, en forma de fondos, a pesar de que había un socio aún interesado, la compañía china HNA.

Y si la Generalitat retiró su apoyo fue porque se rompió el acuerdo con Qatar Airways, después de que la Unión Europea abriese una investigación por los fondos públicos que recibió la aerolínea. La fiscalía pide dos años de inhabilitación para Soriano y para el resto del consejo de administración, porque considera “culpable” el concurso al declararlo con cinco meses de retraso. Además, pide que asuman los 72 millones en los que se agrandó su deuda durante ese periodo. Este martes empezó el juicio, que se prevé que termine mañana con las conclusiones del ministerio público.

Spanair recibió fondos públicos por valor de 185,5 millones de euros. La mayoría (135,5, de los que 9,5 fueron un crédito directo) vinieron de la Generalitat a través casi en su totalidad de la sociedad pública Avançsa; el resto (más de 50), del Ayuntamiento de Barcelona. El pacto, según Soriano, era que la Generalitat bombearía fondos hasta encontrar un socio industrial. En ese tiempo, el consejo de administración tenía la “confianza fundada” de que la sociedad pública Avançsa les “iba a apoyar”.

“La administración pública financiaba este negocio porque era de interés estratégico”, defendió Soriano, en referencia a las conversaciones con Qatar Airways. El proyecto, del que aseguró que se hizo un plan estratégico y un plan de negocio, preveía la inversión de 300 millones. En diciembre de 2011 era casi cosa hecha. Se trataba de crear un hub internacional para enlazar el aeropuerto de El Prat con vuelos intercontinentales. Una apuesta estratégica también para AENA, aseguró Soriano, “que además hubiese aumentado, en 11.000 puestos de trabajo”.

Pero la denuncia de compañías de bajo coste ante la Unión Europea acabó con el acuerdo con Qatar Airways, que temió por su “reputación”. Pero tras eso, según contó Soriano, la aerolínea china HNA se interesó de nuevo por Spanair. Hubo reuniones en enero, pero la empresa pidió un mes más. “En ese momento Avançsa reclamó compromisos y dinero, que HNA no quiso asumir”, y fue cuando la Generalitat dejó de financiar Spanair. El 30 de enero de 2012 la aerolínea declaró el concurso de acreedores.

La administración concursal y la fiscalía sostienen que desde el 30 de junio de 2011 ya no se podían hacer cargo de sus gastos. Algo que rebatió el también exconsejero Josep Maria Benet (Mediapro), que aseguró que en ese momento había 18 millones en caja, y se habían recibido 56 más de Avançsa. “Mi moral no me permitiría cerrar la compañía en ese momento. En verano empezaba a ganar dinero”, declaró.

El exsecretario general de Economía y Finanzas catalán, Albert Carreras, detalló que el compromiso de la Generalitat era con Qatar Airways. Ante el interés de HNA, estudiaron cuánto costaría mantener con vida un mes más la aerolínea, 15 millones, que pidieron a HNA que asumiese. Ante la negativa de la aerolínea, tiraron la toalla. “Cada euro era como si te sacasen una muela”, detalló Carreras. Pero a pesar de eso, afirmó que “hubiese sido socialmente incomprensible” no ayudar a Spanair.

El consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, defendió por escrito el interés de la financiación pública. “El proyecto tenía posibilidades reales de materializarse y las negociaciones eran muy serias”, insistió. Pero tanto él como Felip Puig, consejero de Empresa y Ocupación, recalcaron que el crédito a Spanair “no era ilimitado”, se circunscribía a las negociaciones con Qatar Airways.

“Nadie nos dijo que éramos insolventes”, defendió Soriano, que admitió que ya en mayo de 2012 el Consejo evaluó la posibilidad de decretar ese concurso. Pero no se hizo porque contaban con el apoyo de Avançsa.

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