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El investigador de Angrois: “Con Adif y Renfe unidas no hubiera pasado”

El presidente de la comisión de Fomento que investigó el accidente critica la falta de comunicación entre los dos entes

La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) incluyó en sus nueve recomendaciones para evitar un siniestro como el del pasado 24 de julio en Santiago tres en las que pide mejor comunicación entre Adif y Renfe, firmas públicas gestoras de vías y trenes respectivamente. Pretende garantizar que Adif reciba alertas como la que un año y medio antes del accidente circuló en Renfe sobre el “riesgo” de Angrois pero que nunca llegó al gestor de la línea. Las recomendaciones de la CIAF son genéricas, pero ahora su presidente, Vicente Rallo Guinot, ha verbalizado en el Congreso que, a su juicio, con Renfe y Adif unidas en un solo ente, como sucedía hasta 2005, el siniestro “no hubiera pasado jamás”.

En el accidente de Angrois, con 79 muertos, el maquinista no frenó a tiempo antes de la curva tras recibir una llamada telefónica. No había activo ningún sistema de control de la velocidad que evitase su despiste, según Adif y Renfe porque nada obligaba a ello. Pero el juez instructor ha imputado a 12 exdirectivos de Adif porque considera que debían haber previsto el accidente e instalado balizas de limitación de velocidad como las que se colocaron tras el siniestro. Para ello se basa, entre otras cuestiones, en una advertencia sobre el “riesgo” de la curva que un maquinista jefe lanzó un año y medio antes del accidente prediciendo cómo sucedería. Una decena de cargos de Renfe conoció su aviso, pero nunca llegó a Adif.

Rallo Guinot, presidente de la CIAF desde 2009, compareció el pasado miércoles en la subcomisión a puerta cerrada del Congreso creada tras el accidente para mejorar el sistema ferroviario. La transcripción de su intervención desvela que, cuando se le preguntó por la alerta no atendida, mostró su rechazo a “la separación de la infraestructura de la operación”. Según dijo, el “modus operandi” de Renfe “de toda la vida” era que “lo importante era el transporte, eran las personas, eran las mercancías”, y que “el servicio de instalaciones fijas estaba para lo que pidiera”. Sin embargo, tras separarse Adif y Renfe, Rallo considera que “ahora son los transportistas los que se tienen que adaptar a los requerimientos de las infraestructuras”. “Y eso pues ojalá no nos tengamos que arrepentir, pero yo en mi fuero interno he pensado muchas veces, esto en Renfe integrada no hubiera pasado jamás, porque el de Renfe le hubiera dicho al de infraestructura 'mañana ahí pon una limitación de velocidad', y ahora eso no se puede hacer”, añadió. Según él, “los de Renfe pensaron que no iba a servir para nada porque no hay ninguna norma que diga que esas curvas [limitadas en el libro horario de los maquinistas] tienen que tener un cartel, esa norma se ha hecho a partir del accidente”.

Las críticas a la separación de Adif y Renfe, reiteradas a lo largo de su intervención, se producen cuando en ambos ámbitos, circulación e infraestructura, se está avanzando hacia una nueva fragmentación. En el lado de Renfe, con la entrada de operadores privados, y en el de Adif con su división para gestionar por separado las vías de alta velocidad y las convencionales.

Rallo Guinot, trabajador de Renfe durante 36 años, defendió en el Congreso el trabajo de la CIAF, que en su informe sobre Angrois atribuye solo al exceso de velocidad del maquinista la causa del accidente. Frente a las críticas de las víctimas, que dudan de la independencia de la CIAF por ser nombrada por Fomento, su presidente recordó que el papel de la comisión es “controlar a los investigadores”, funcionarios que realizan el trabajo de campo, y aseguró que “nunca” se ha considerado “tan independiente como ahora”. Para mantener esa independencia, sugirió que los miembros de la CIAF sean, como él, jubilados, “personas que no tengan mucho que perder y sobre todo que le dediquen el tiempo que esto requiere”. También insistió en que su objetivo no es investigar la responsabilidad de los accidentes sino recomendar “medidas para evitar que esto vuelva a ocurrir”, algo que “no tiene nada que ver con la justicia”.