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El alcalde de Barcelona devuelve el centro de Can Vies a los ‘okupas’

El Ayuntamiento celebra "el cambio de escenario" con el cese de la violencia

Asamblea de vecinos de Can Vives.

“Estamos dispuestos a ceder. Lo único que nos preocuparía es que se mantuviera el conflicto, explicó ayer el primer teniente de alcalde de Barcelona, Joaquim Forn, para justificar un extremo que nunca antes se había dado en la capital catalana: el Ayuntamiento cederá temporalmente un espacio a los okupas que había desalojado solo una semana antes. La mano derecha del alcalde Xavier Trias añadió que cuando el colectivo okupa presente el proyecto para reformar la finca, el Ayuntamiento les dará una licencia de obras. De esta manera, el alcalde permitirá que el centro okupado de Can Vies vuelva a renacer, como ya adelantó ayer este diario. El Consistorio celebrará un Pleno extraordinario sobre el centro el próximo viernes.

La cesión sin precedentes del Ayuntamiento de Barcelona llega después de que los okupas organizaran cinco días de protestas contra el desalojo de Can Vies, que derivaron en violentos enfrentamientos con los Mossos d'Esquadra por las calles del barrio de Sants. El desalojo se produjo el lunes de la semana pasada y el martes por la noche los okupas ya le habían prendido fuego a la máquina excavadora que estuvo ardiendo durante cuatro horas. El Ayuntamiento intentó reprimir la respuesta con agentes antidisturbios pero al día siguiente se repitieron los altercados. Y así durante una semana. El alcalde paró el viernes el derribo de la finca y el sábado los okupas volvieron a entrar para empezar a retirar todos los escombros con el objetivo de reconstruir el centro social, que llevaba 17 años ocupado. Desde entonces han mantenido los trabajos dedesescombro y ayer ya llenaron un contenedor.

La cesión duraría entre 24 y 30 meses, según explicó Forn, porque está prevista una reordenación que afecta al inmueble, propiedad de la empresa municipal de transportes. El concejal pidió a los okupas, eso sí, que les dejen entrar para retirar los escombros y apuntalar la parte del edificio que está en peor estado.

Desde que empezó el conflicto, el equipo del alcalde de Barcelona, Xavier Trias, ha intentado convencer a los okupas para que se sienten a negociar pero sin ningun éxito: "No queremos negociar porque el Ayuntamiento no tiene nada para ofrecernos que nos pueda interesar", explicó Rubén Molina a este diario. Aun así, desde que el colectivo volvió a entrar al espacio ha abandonado las protestas y esto parece ser suficiente. “Se ha producido un cambio de escenario muy importante y es la ausencia de violencia, dijo ayer el primer teniente de alcalde, Joaquim Forn.

El colectivo de okupas de Can Vies organizó ayer por la tarde una asamblea abierta a la que acudieron unas 200 personas. Criticaron al Ayuntamiento, tachándolo de “cinismo”, ya que aseguran que la propuesta que les ha presentado es muy similar a la del inicio del conflicto. También censuran que el Gobierno local les quiera “encorsetar” en sus normas y leyes pidiéndoles hacer la reconstrucción siguiendo los cauces legales, como solicitar un permiso de obras. Con todo, los okupas no han decidido todavía si aceptan o no la propuesta municipal. Los jóvenes aseguraron que continuarán con el desescombro del edificio y, en base a un primer informe de sus técnicos, niegan que el centro “esté a punto de caer”.

La entidades vecinales criticaron la violencia “de las dos partes” y reclamaron un acuerdo después de valorar que desalojar Can Vies “fue un error”. Ayer apareció en escena un nuevo grupo de vecinos -alentado por personas cercanas a CiU- que condena los disturbios y rechazan lo que consideran “violencia gratuita” de personas que desean “imponer sus ideas por medio de la destroza sistemática del mobiliario urbano”. En una asamblea celebrada al mismo tiempo que la de los okupas y a escasos 200 metros de distancia, aprobaron un manifiesto que está respaldado por un centenar de firmas. “Estamos legitimando el uso de la violencia como método de conseguir cosas”, criticó ayer Antoni Feliu, uno de sus defensores. “Los que aporreaban cacerolas eran cuatro. Los que estamos en contra de Can Vies somos más, pero no estamos organizados”, terció uno de los participantes de la asamblea más aplaudidos. Este vecino de la carretera de Sants que vivió los disturbios “desde el balcón”, propuso organizar un referendum sobre la continuidad de Can Vies.

Cifuentes: "El mensaje de que la violencia puede hacer cambiar decisiones es negativo"

La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ha asegurado este miércoles que "el mensaje de que la violencia extrema puede hacer que se cambien decisiones políticas es un mensaje negativo". Se ha referido así a que el Ayuntamiento de Barcelona ha abierto la puerta a ceder el edificio de Can Vies de forma provisional al colectivo okupa si les presentan un proyecto viable para rehabilitarlo y se tramita la licencia correspondiente.

Cifuentes ha condenado la "extremada violencia" ejercida la semana pasada por parte de algunos manifestantes en contra del desalojo de ese inmueble barcelonés, durante varias noches de altercados.

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