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Un hombre mata a su esposa enferma en Valencia y luego se suicida

El suceso se ha producido en la calle de Ruaya

La víctima sufría un cáncer terminal

Traslado de uno de los cadáveres de la vivienda de Valencia en la que un hombre ha matado a su esposa enferma.

No tenían antecedentes de violencia entre la pareja y eran calificados como un matrimonio ejemplar. Sin embargo, José Montero, un hombre de 78 años, mató este miércoles a su mujer, Gregoria León, de 74, en su domicilio del número 18 de la calle Ruaya de Valencia, y después se quitó la vida.

Una de las dos hijas del matrimonio descubrió los cadáveres pocas horas después. Ella les visitaba a menudo, pendiente de su madre, quien desde hacía tiempo padecía un cáncer terminal, y parece que tras no recibir respuesta de sus padres decidió acceder al domicilio. Una vez dentro encontró en el dormitorio principal los cadáveres de José y Grego, como era conocida la anciana en el barrio. Alrededor de las diez de la mañana la policía recibía el aviso y al lugar acudían tanto efectivos de la brigada científica como del grupo de homicidios de la Policía Nacional, acompañados por el retén judicial y el forense.

Fruto de esta inspección ocular, los investigadores concluyen que el anciano mató a su mujer asfixiándola con una almohada y que luego se colgó en la entrada de la puerta de su dormitorio. Sin embargo, no existen antecedentes de violencia en el matrimonio, según informó el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.

José, taxista jubilado, era conocido en el barrio por su afabilidad y el cariño a su mujer enferma. Se casaron en 1963 y tenían dos hijas y tres nietos. “Se casaron el mismo año que nosotros", comentaba una vecina, "y junto a nosotros fueron los primeros en mudarse hace ya 50 años. Eran muy buenas personas”.

Todo apunta a que la grave enfermedad de la mujer desencadenó la tragedia. “La mujer estaba muy débil y quizás se haya acobardado, puede que José no haya sabido qué hacer y que haya tomado esta decisión”, opinaba Ricardo Teruel, propietario del cercano bar al que acudían de cuando en cuando y amigo del matrimonio. “José era una persona extraordinaria. Hablé con él el lunes y le pregunté que cómo estaba su mujer, y él dijo que aguantando… Es que ella estaba muy pachucha, llevaba ya dos o tres años enferma de cáncer. Pero eran unas personas buenísimas. Era autónomo del taxi hasta que se jubiló hace unos años y ahora le veía acompañarla a La Fe…, ¿quién se iba a imaginar que iba a pasar esto?”.

“Le vi la semana pasada y le pregunté que cómo estaba Grego… Ella había adelgazado mucho, había perdido un poco de pelo y estaba muy desmejorada”, añadía entre lágrimas una vecina de la finca. “Eran muy buenos, tenían un chalé y los fines de semana solían ir allí donde tenían huerta y más de una vez me han traído bolsas de naranjas de allí. Además, era el manitas entre los vecinos, era el que lo arreglaba todo: desde la puerta del patio hasta pintar, más de una vez, la puerta de entrada, porque era muy mañoso”.

A lo largo de este jueves se practicarán las autopsias de los cadáveres. El titular del juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Valencia instruye el homicidio, segundo caso de violencia de género en la Comunidad y el 25º en el país, a lo largo del 2014.