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El cantautor Alfonso del Valle destila ironía en sus historias de ‘8.0’

El sevillano presenta su nuevo disco en el Teatro Alameda, un doble en el que ha grabado en directo la mitad de sus 28 canciones

Alfonso del Valle, este lunes en Sevilla. Ampliar foto
Alfonso del Valle, este lunes en Sevilla.

Este miércoles a Alfonso del Valle echará de menos los sonidos de fondo que habitualmente le acompañan en sus actuaciones. No contará con las notas añadidas del tintineo de los vasos y la charla a las que tan acostumbrado está, puesto que los bares han sido su escenario favorito durante más de 30 años. Este miércoles presenta en el Teatro Alameda de Sevilla 8.0, su octavo disco, en un concierto gratuito en el que interpretará junto a su banda de siete músicos sus nuevas 28 canciones. Temas cañeros e irrespetuosos como Cinco de la tarde, Mi último bolo, Mu raro o Serpiente de verano que el artista ha grabado en directo con el concurso de los sonidos de su alrededor. Mientras que en la otra mitad del disco ha dejado salir su vena "sensible". Son canciones grabadas en estudio en las que ha contado con la colaboración de algunos de sus amigos: Antonio Romera Chipi, Lena Carrilero, Fran Mariscal, Chiqui Calderón, Rubén Colete y Sol Ruí.

Alfonso de Valle, quien se confiesa eterno admirador de Javier Krahe, canta cosas como: "No es tan malo estar de baja / No sé por qué la gente monta un drama / Desde debajo hay mejor panorama / Y bastante menos trabajo", dice el estribillo de La bajeza.

Lo suyo, asegura, es la "canción de autor irónica, ingeniosa, divertida y provocadora". "Yo siempre he sido un cantautor, incluso cuando formamos el grupo Punto y Aparte en los ochenta, lo que hacía era canción de autor electrificada", aclara Alfonso del Valle (Sevilla, 1958), quien en 1995 inició su carrera en solitario."Después de oír Golosinas, de Pedro Guerra, pensé que esa canción que tanto gustaba entonces se parecía bastante a lo que yo hacía. ¡Y yo que creía que los cantautores no le interesábamos a nadie!", recuerda el artista sobre sus inicios.

Con su disco En la Carbonería (Fonomusic, 1997), uno de los cinco que ha grabado en directo, se dio a conocer en toda España y, después, su carrera ha sufrido los mismos altibajos que el género.  "El cantautor no piensa en euros cuando compone. Lo hace porque siente una necesidad de comunicar, sin importarle si lo que está haciendo es vendible o no; algo que al compositor sí le preocupa", aclara este sevillano que presentará también 8.0 el 2 de mayo en El Pipiolo (Barcelona) y el 22 de mayo en La Tertulia (Granada).