Selecciona Edición
Iniciar sesión

Euskadi apuesta por el préstamo de libro digital

El Gobierno vasco ofertará 25.000 licencias a partir de julio

Un iPad con una versión de libro digital, en una biblioteca.

Euskadi se ha fijado como meta ampliar el concepto de biblioteca digital y a partir de julio ofertará a través de la web un catálogo de libros digitales, novedades que el Ejecutivo vasco comprará a las editoriales. La iniciativa, suscrita entre el Gobierno, los editores de la comunidad autónoma y la red de bibliotecas públicas, permitirá a los socios de las mismas acceder a los libros electrónicos desde cualquier dispositivo.

El proyecto, explica Imanol Agote, director de Patrimonio Cultural de Euskadi, se sustenta en la adquisición por parte de la administración de unas 25.000 licencias, o libros, que equivaldrán a 500.000 préstamos, ya que cada título lo podrán leer hasta 20 usuarios.

Todos los libros que se compren tendrán un contrato vigente entre el autor y el editor, se adquirirán a precio de mercado, precisa Agote, al que se le aplicará el descuento del 15% que marca la ley para los volúmenes que se destinan a las bibliotecas.

El conjunto de características del proyecto, precisa el responsable de Patrimonio Cultural, lo hace único en toda España. De hecho, el Ministerio de Cultura trabaja en una idea similar. En julio de 2013 anunció que los libros digitales llegarían a la red de bibliotecas públicas de toda España en 2014, con un catálogo de 1.500 títulos, un total de 200.000 licencias o préstamos, y un prepuesto de algo más de dos millones de euros, pero todavía no se ha puesto en funcionamiento.

El Gobierno vasco invertirá un total de 270.000 euros para este 2014 en la adquisición de libros digitales. La compra de los libros se dosificará este primer año en tres fases y los títulos los elegirán los responsables de las bibliotecas públicas del País Vasco, algo más de 200 con una red de socios de aproximadamente 500.000 personas. “Se adquirirán obras de reciente publicación y demandadas por los lectores”, precisa Agote.

La iniciativa tiene cuatro objetivos fundamentales, el primero de ellos es ayudar al sector editorial en el impulso de la edición digital, también garantizar una oferta de contenido digital en euskera —un tercio de los títulos que se compren serán en esta lengua y los restantes en castellano—. El proyecto, además, pretende fomentar la lectura de los jóvenes, aprovechar la penetración de las nuevas tecnologías y el uso de los dispositivos entre las personas mayores de 12 años, así como luchar contra la piratería. “Esto puede ser una alternativa real al acceso a este tipo de contenidos que ahora se produce de una forma ilegal”, defiende Agote.

En la misma línea insiste José Agustín Iturri, de la editorial vasca Erein. “Puede ser un freno a la piratería, porque cualquier persona, sin soltar ni un euro, podrá leer estos libros pero de forma legal”, apunta el editor, que espera que la iniciativa sirva para “familiarizar” a los lectores con los nuevos formatos. Ambos además destacan, que “está demostrado que los lectores de biblioteca también compran libros”, es decir, se pueden convertir en futuros clientes de libros digitales.

A todo ello se suma, como defiende Agote, el impulso de un servicio público fundamental, “ya sea en Euskadi o en cualquier otra comunidad las bibliotecas son las redes culturales más importantes” y la ventaja de que cualquier persona, independientemente de si la biblioteca de su municipio es grande o no, podrá acceder al catálogo.

El acuerdo del Gobierno vasco de momento sólo se ha suscrito con editoriales de la comunidad, pero según avanza el responsable de Patrimonio Económico, el Departamento de Cultura mantiene contactos con firmas de todo el país para que, las que puedan estar interesadas, se sumen a la iniciativa. El acceso a las obras se hará a través de la plataforma digital Liburuklik, un portal gestionado por el Gobierno vasco y en el que los usuarios podrán, o bien descargarse el libro o leerlo en streaming. Para ello tendrán un plazo de 21 días y de momento solo podrán acceder a estos libros las personas que sean usuarias de una biblioteca pública vasca. Precisamente, la iniciativa del Ministerio preve un sistema de intercambio.