Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Barcelona tiene que reducir el tráfico de coches un 21% en cuatro años

La UE tramita una sanción por el exceso de contaminación en la ciudad

Tráfico en la avenida Diagonal de Barcelona.

Barcelona no cumple con los requisitos que exige la Unión Europea en contaminación por dióxido de nitrógeno y partículas. Los dos grandes enemigos del aire son un puerto lleno de barcos y una ciudad llena de coches. Para revertir esta situación y conseguir al menos un aprobado en 2018 de la UE, que tramita una sanción por la polución excesiva, la ciudad tiene reducir el tráfico privado un 20,9%.

Tras varias reuniones con los agentes implicados, el Ayuntamiento presentó ayer el Pacto por la Movilidad, donde se detalla la fórmula para conseguir que mejore el aire de la ciudad. Según el plan, el éxito depende de la red de autobuses, de las supermanzanas y, sobre todo, de la gestión de los aparcamientos, justo ahora que el Gobierno ha iniciado su privatización.

El Plan de Movilidad se ha discutido durante más de un año y medio con decenas de entidades y el Ayuntamiento de Barcelona lo presentó ayer como un éxito de su gestión y de su capacidad para liderar el proceso participativo. El problema es que las recomendaciones del documento para reducir el tráfico privado en la ciudad y conseguir así que se cumplan las exigencias de la UE van en la línea contraria de las decisiones tomadas hasta ahora por el actual Gobierno local.

La principal recomendación que propone el Plan de Movilidad es el control de los aparcamientos. El director del Àrea de Movilidad del Ayuntamiento, Adrià Gomila, explicó que hay que conseguir que “sea más caro” aparcar en superfície —es decir en la zona azul o el área verde— que en las plazas subterráneas. En este sentido, el documento advierte que es necesaria “una estrategia de precios conjunta”, entre los aparcamientos subterráneos y los que hay en la vía pública para lograr cambiar los hábitos de movilidad.

La recomendación va en el sentido contrario de la política fiscal del propio Gobierno municipal. En sus primeras ordenanzas fiscales, el equipo de Xavier Trias congeló el precio de la zona azul, el del impuesto de circulación e hizo que el área verde para residentes fuera gratis para los ciudadanos que no tienen multas pendientes. Justo lo contrario de las conclusiones a que ha llegado el Plan de Movilidad. Las rebajas fiscales en transporte privado contrastan con el aumento de precio del transporte público. “El precio es uno de los factores, pero muchas veces no es el más interesante”, defendió Gomila ante la evidente contradicción.

Las recomendaciones del Plan de Movilidad también resulta contradictorio con el hecho que el Gobierno de Trias haya iniciado los trámites hace menos de una semana para privatizar la gestión de los 26 aparcamientos subterráneos más rentables de la ciudad. El cambio de gestión provocó un debate airado en el pleno municipal del pasado viernes, en el que PSC e ICV advertieron al alcalde del riesgo de perder el control de estos aparcamientos que consideraron “estratégicos” para el control de la movilidad.

La segunda gran recomendación del plan para reducir las emisiones hasta 2018 son las cuatro supermanzanas que el Ayuntamiento quiere poner en marcha. En estos espacios solo se impedirá el tráfico en transporte privado “algunos fines de semana”, según explicó el teniente de alcalde de Hábitat Urbano, Antoni Vives, pero el Gobierno confía en que se redistribuirá por las calles del entorno, creando así cuatro pulmones en la ciudad. Independientemente del éxito medioambiental de esta medida, el gran problema que plantea es que las supermanzanas se irán desplegando como prueba piloto en los próximos cuatro años, según el propio Ayuntamiento, de manera que difícilmente ayudarán a mejorar las emisiones en 2018.

La tercera recomendación es la mejora del transporte público. La medida estrella del Ayuntamiento en esta materia es la nueva red de autobuses aunque su afectación será solo de un 0,3%, según los cálculos del propio Consistorio.

El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, presidió ayer la sesión plenaria del Pacto de la Movilidad, ante las cerca de 60 entidades que forman el consejo. Trias aseguró que “el reto es conseguir que la reactivación económica vaya acompañada de una movilidad más sostenible y segura”. El Plan de Movilidad también pretende reducir un 20% la cifra de muertos y heridos por accidente de tráfico.

 

Más información