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Nueva vida para la librería Documenta

La histórica tienda sortea el cierre con 80.000 euros en aportaciones a través del micromecenazgo

Cots, a la izquierda, y Del Arco, en la Documenta.
Cots, a la izquierda, y Del Arco, en la Documenta.

La emblemática librería Documenta de Barcelona ha logrado lo que parecía imposible. En menos de dos meses ha reunido más de 80.000 euros, 40.000 de ellos gracias a las donaciones de particulares que se han volcado con la causa, empujados tan solo por el amor hacia su librería. Así, en medio del pesimismo de la crisis y ante el fin de los contratos de renta antigua, Documenta podrá empezar una nueva etapa en otro local, demostrando que después de 38 años sigue viva y continúa siendo querida por centenares de personas.

Hoy era el último día para las aportaciones superiores a los 200 euros y el miércoles se cerró la línea de micromecenazgo. El éxito de las cifras alcanzadas sorprendió gratamente al mismo fundador de la tienda, Josep Cots, y a su nuevo socio, Eric del Arco, quién se embarcó en el proyecto invirtiendo otros 40.000 euros. “Puse un anuncio buscando un socio joven, entusiasta y que aportara capital”, recuerda Cots. Finalmente seleccionó a Del Arco, un ingeniero que alguna vez había soñado en ser librero. Vio el anuncio por casualidad pero no tardó mucho en lanzarse a la aventura; ahora él es el aprendiz y Cots su maestro. Trabajan juntos para sacar adelante la nueva Documenta, anuque a medio plazo Del Arco tomará las riendas del negocio y Cots, a sus 65 años, finalmente se jubilará, sabiendo que deja su legado en buenas manos.

Lo que amenazaba a Documenta no era la escasez de clientes voraces de buena literatura, sino la suma de otros dos factores que la convierten en caso paradigmático de una situación sufrida por muchas librerías similares. La extinción de los contratos de renta antigua —en el caso de Documenta tampoco les renovaban en contrato—, y una insalvable cuestión biológica, que sitúa a toda una generación de libreros a las puertas de la jubilación. Pero Cots llevaba ya un par de años estudiando sus cartas y buscando alternativas para dar continuidad a la tienda, cobijo de unos 17.000 libros de ficción, arte y ciencias humanas.

Un nuevo socio, que 'heredará' la nueva librería, aporta la mitad del capital

“No podía pedir de entrada 80.000 euros a mi socio y optamos por probar este experimento”. Sabían que era arriesgado, pero ha funcionado. Para Cots sus clientes son como de la familia, y ahora que lo ha necesitado toda la proximidad y cariño con que ha trabajado le han sido devueltas. "Josep Cots ha utilizado una estrategia muy buena, se ha puesto en la piel de empresario, y le ha salido bien porque partía de un local emblemático con clientes fidelizados", opina el secretario técnico del Gremi de Llibreters de Catalunya, Marià Marín, convencido de que la nueva librería va a tener éxito.

La campaña de micromecenazgo lanzada en Verkami, con un goteo constante de donaciones, ascendió a los 15.970 euros. La vía de las participaciones —los poseedores recibirán beneficios, si los hay, pero no tendrán voto en las juntas— alcanza ya los 30.000 euros. “Hemos recibido un gran voto de confianza y nos sentimos más fuertes que nunca”, afirman convencidos los dos socios; “Documenta es una librería viva y popular”.

El siguiente paso es firmar el contrato del nuevo local, que será un poco más amplio que el actual. “Nos gustaría tener una papelería cerca, porque Documenta nunca venderá bolis ni libretas" dice con humor Eric del Arco. Él será el encargado de conservar el espíritu de la tienda, aunque ambos son conscientes de que el sector está cambiando y necesita reinventarse. Sin embargo, para ellos el único protagonista debe ser el libro en papel. Se renovarán, pero sin renunciar a que "los que entren en el nuevo local sepan siempre que están en Documenta".