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Un lobby para “empresarizar” la sanidad

La reforma del PP atiende las demandas de una organización de directivos sanitarios a la que pertenecen cargos del Sergas y que defiende la colaboración público-privada

Las unidades de gestión clínica abren la puerta a las demandas de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), una entidad que agrupa a 900 directivos de hospitales públicos y privados partidarios de “empresarizar” los centros sanitarios gestionándolos con colaboración público-privada. Este modelo, esgrime Sedisa, elimina la “rigidez” en la contratación de personal y en la compra de productos y aumenta la “influencia” de la “autoridad sanitaria” sobre los trabajadores, que pierden su condición de funcionarios.

La conselleira de Sanidade, Rocío Mosquera, avanzó su modelo de unidades de gestión clínica en octubre de 2011 a los integrantes de Sedisa en un encuentro en Baiona (Pontevedra). Ante este auditorio, Mosquera, que entonces era gerente del Sergas, proclamó que estas unidades estarán dirigidas por “un líder” —el director que la Administración nombrará a dedo— que tendrá “capacidad para contratar, incorporar productos y ampliar la cartera de servicios”.

Dos mandos del Sergas están en la cúpula de Sedisa: Ramón Ares Rico, director de Procesos Asistenciales de la Gerencia de Gestión Integrada de A Coruña, y Mario González González, gerente del hospital de Vigo. En 2011, en la revista Redacción Médica, Ares defendía el modelo público-privado porque da “más libertad para implantar medidas más eficientes”.

Al director de Asistencia Sanitaria, Félix Rubial, no le asusta vincular conceptos empresariales a la sanidad: “El Sergas es una empresa sin ánimo de lucro”, matiza. “Tenemos que ser eficientes. En un entorno restrictivo como el actual cada euro cuenta y hay que buscar la mayor rentabilidad social”.