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“Tenemos que creer más en nosotros, si no quién lo hará”

La técnico cree que hay que corregir la atomización empresarial del sector oleícola en la provincia

Inmaculada Herrador, en Jaén. Ampliar foto
Inmaculada Herrador, en Jaén.

Todos los agentes sociales de Jaén han alertado de la dramática situación económica por la que atraviesa esta provincia, ejemplificada en los escandalosos datos de paro y la falta de horizontes productivos más allá del colchón que aporta el bosque de más de 60 millones de olivos en la geografía provincial. Inmaculada Herrador (Úbeda, Jaén, 1975) es la directora de la oficina técnica del Plan Estratégico de Jaén, un instrumento que ha diagnosticado los males estructurales y ha fijado las prioridades para impulsar el desarrollo de una sociedad con demasiados complejos.

 Pregunta. Jaén es la provincia española con mayor tasa de paro (40,3%), solo por detrás de Melilla ¿no es algo brutal?

Respuesta. Sí lo es, puesto que es inasumible la existencia de 122.900 desempleados. No obstante, no es la primera vez que se alcanzan estas cifras en la provincia. Así, en la crisis de los años 90 ya se superó el 37% de tasa de paro, entonces con 75.000 activos y 37.700 ocupados menos que en la actualidad.

P. Especialmente sonrojante es la tasa de paro femenino, ¿cuáles son las razones?

R. Las mismas que en el ámbito nacional, la discriminación laboral por razones de sexo, a lo que hay que sumar una estructura productiva en la que sectores eminentemente masculinos, como el agrario o la construcción, tienen un peso mayor en nuestra economía que en la española o, por el contrario, que el peso de nuestro sector servicios sea inferior al de la media nacional.

P. ¿La fuerte dependencia del olivar está condicionando cualquier otra vía de desarrollo?

R. No creo que el olivar esté limitando otras posibles vías de desarrollo. Este sector es uno de los que más renta y riqueza genera en la provincia y la producción de aceite una de nuestras principales industrias. Esta actividad que, por sí sola, no puede solventar nuestros problemas de desempleo, es perfectamente compatible con cualquier otra en el sector industrial o en el de servicios.

P. ¿Y si somos líderes en producción por qué no obtenemos más valor añadido?

R. El sector oleícola ha dado grandes pasos en los últimos años, sobre todo en la mejora de la calidad del producto. Pero aún tiene debilidades que debe superar para ser líder mundial en su comercialización como son la atomización de la oferta, la débil cultura empresarial, la existencia de explotaciones de bajo rendimiento o de pequeña dimensión —que dificultan las economías de escala— o la reducida profesionalización del sector.

P. ¿No convendría diversificar la producción agraria?

¿Dónde están las fortalezas?

La directora del Plan Estratégico de Jaén, Inmaculada Herrador, enumera algunas de las fortalezas de la estructura económica jiennense. Una provincia que no solo vive del aceite de oliva. “El primer sector de exportación en Jaén es el de material eléctrico, que en 2012 exportó por valor de 273 millones de euros, casi el doble que el de aceites y grasas. Les siguen plásticos, automoción y muebles”, indica. También destaca el sector de las energías renovables. “Tenemos un gran potencial en renovables, pero éstas se enfrentan a la inseguridad jurídica derivada de la retirada de las ayudas e incentivos a su producción”. Herrador cree necesario apostar por los principales recursos, pero “innovando, incrementando su productividad, mejorando la calidad y potenciando la comercialización”.

R. El desarrollo de cualquier economía pasa por una adecuada diversificación de su actividad productiva. No obstante, no debemos olvidar que el olivar supone en la provincia en torno al 90% de la superficie agrícola útil. Habrá que pensar en diversificar la producción agraria allí donde el olivar no sea rentable, pero no como norma. Somos los mayores productores del mundo de aceite de oliva, veamos esto como una fortaleza y no como una debilidad.

P. Usted dirige la oficina del II Plan Estratégico de Jaén. ¿Qué avances se han producido con relación al primer plan?

R. Es indiscutible que muchos de los proyectos consensuados en el primer plan son hoy una realidad. En el segundo plan se ha pretendido avanzar en ocho ámbitos estratégicos como son industria, calidad ambiental, innovación, cultura y educación, turismo, oleicultura, infraestructuras y bienestar social, con un horizonte de ejecución que se extiende hasta 2020 y sin olvidar el contexto de profunda crisis económica por el que atravesamos.

P. Todas las medidas que proponen deben ser luego ejecutadas por las diferentes Administraciones. ¿Siente que eso se produce o más bien tiene algo de frustración?

R. Hay proyectos del plan cuya ejecución compete al sector público y otros que debe poner en marcha el sector privado. Debemos tener en cuenta que los planes estratégicos no son de obligado cumplimiento y su ejecución depende de la voluntad de los agentes implicados. Por ello es clave que quienes han de ejecutar los proyectos se involucren en el proceso. En nuestro caso la Fundación Estrategias aglutina a los principales actores con competencias en el territorio, desde las Administraciones públicas al resto de agentes sociales y económicos.

P. ¿Sin inversiones públicas no hay desarrollo económico pleno?

R. La inversión pública es necesaria, pero no suficiente. El empleo lo crean las empresas, el sector público puede y debe favorecer que se den las condiciones adecuadas para que surjan nuevas empresas o se consoliden las existentes, pero que nuestro sector productivo sea competitivo, que apueste por la I+D+i, que genere empleo o exporte depende del sector privado.

P. ¿Cree que existe un victimismo arraigado en la sociedad jiennense?

R. Más que de victimismo yo hablaría de indefensión aprendida, es decir, de la sensación subjetiva que muchos jiennenses tienen de no poder hacer nada por cambiar las cosas. Esa sensación es previa a la crisis pero ésta la ha agudizado por las rentas bajas, las altas tasas de paro y las malas previsiones para el futuro inmediato. Jaén produce una quinta parte del aceite mundial, cuenta con la mayor superficie de espacios protegidos de España, posee importantes recursos patrimoniales y culturales reconocidos internacionalmente. Tenemos que creer más en nosotros mismos, si no quién lo va a hacer.

P. Si tenemos el diagnóstico y los planes estratégicos, ¿qué está fallando?

R. Lo mismo que en el ámbito nacional, pero agravado por la baja producción agraria de la pasada campaña, un sector industrial poco competitivo, subsectores empresariales como el del ladrillo en Bailén o el del mueble y la madera en Mancha Real castigados por la caída de la construcción, el cierre de grandes empresas como Holcim en Torredonjimeno, Santana Motor en Linares o Primayor en Jaén y la más que débil apertura de nuestra economía al exterior.

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