La fiscal acusa a la heredera de los Godia de defraudar 5,7 millones al fisco

Liliana Godia ocultó cuentas en Suiza y obras de arte para “burlar” a Hacienda

Liliana Godia.

La fiscalía se ha querellado contra la inversora y mecenas Liliana Godia, su esposo y su primo, por haber defraudado a Hacienda 5,7 millones de euros. La heredera de la familia Godia “burló sistemáticamente” el pago del IRPF y del impuesto de patrimonio en sus declaraciones de la renta entre 2007 y 2011, según el escrito de la fiscal, que les atribuye un total de 14 delitos contra la hacienda pública.

Godia se sirvió de empresas que tenía bajo su control para hacer pasar por inversiones necesarias de esas empresas lo que, en realidad, eran gastos “estrictamente personales y familiares” de enorme cuantía. Cada año, la empresaria gastaba alrededor de 1,5 millones en conceptos muy diversos: mantenimiento y servicios de la casa, chófer personal, vuelos privados, alquiler de embarcaciones —incluido un yate con tripulación en Mallorca y un amarre en Ibiza—, estancias en hoteles, compra de joyas, servicios de entrenador personal, equpos de gimnasia, alfombra, clubes privados o floristería.

Esos gastos, precisa la fiscal, son rendimientos de capital mobiliario en especie y, como tales, “deben tributar en su IRPF”. En sus declaraciones, Godia reflejó “únicamente los exiguos rendimientos” de trabajo que le pagaba BCN Godia SL, una empresa que “le pertenecía íntegramente” y que posee “importantes activos mobiliarios e inmobiliarios”. En concreto, tres viviendas donde reside puntualmente Godia, una de ellas en Puigcerdà.

Las obras en las viviendas de Godia están valoradas, según la Agencia Tributaria, en 6,8 millones

El “camuflaje contable”, según el explícito lenguaje de la fiscal, no solo permitió a Godia eludir el pago del IRPF, sino que permitió a las empresas con las que estaba vinculada “adelgazar su propia carga tributaria” en relación con el IVA. En 2011, cuando ya se sabía investigada por Hacienda, Godia pasó a hacer constar esos rendimientos, aunque solo “parcialmente”, sigue la fiscal. En cinco años, concluye el escrito, defraudó, presuntamente, 1,48 millones en IRPF.

La fiscal considera que la presidenta de la Fundación Francisco Godia burló el pago del impuesto sobre el patrimonio al ocultar su participación en la sociedad BCN Godia, los saldos de sus cuentas bancarias en Suiza y las obras de arte que permanecen en sus viviendas. El valor de su patrimonio ascendía a 103 millones en 2007; y a 175, en 2011. El fraude en el impuesto sobre el patrimonio se produjo esos dos años y la fiscal lo ha cuantificado en 2,1 millones.

Godia, una de las inversoras más influyentes de la sociedad catalana, es propietaria de “numerosas oras de arte”. Muchas de ellas, concede el escrito, están “cedidas en depósito y efectivamente depositadas” en la fundación, creada por ella para honrar la memoria de su padre, el empresario y piloto de Fórmula 1 Francisco Godia. La fundación que lleva su nombre es una de las más importantes de España y expone unas 1.500 piezas en Barcelona. No solo recoge los fondos del padre, sino también algunas adquisiciones de Liliana Godia, como una escultura de Cristina Iglesias que luce en la terraza de la fundación.

Las obras en las viviendas de Godia están valoradas, según la Agencia Tributaria, en 6,8 millones. La empresaria “ocultó” esas obras de arte en sus declaraciones de la renta, por lo que logró eludir el pago del impuesto sobre el patrimonio. La fiscal también dirige su querella contra su marido, Manuel Torreblanca, y su primo Javier Amat, que administró algunas de las sociedades investigadas.

En una nota, la empresa BCN Godia expresó su “sorpresa” por la querella , afirmó que Hacienda no ha dado a los querellados la “oportunidad” de “aclarar las dudas” y consideró que los hechos que relata la fiscalía “no son constitutivos de delito”.