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El Sol, seis meses en una lata

Una exposición recoge el trabajo de 40 artistas de la 'solarigrafía', que plasma en una imagen todo un solsticio

La Puerta del Sol, durante el solsticio de invierno de 2011. Ampliar foto
La Puerta del Sol, durante el solsticio de invierno de 2011.

Como si en el Universo, el único objeto que dejara su estela fuera el Sol. Como si no hubiera gente en las plazas, ni nadie fumando en los balcones. Como si ningún pájaro sobrevolara el cielo. Como si solo el Sol dejara su huella con el paso del tiempo. Algo así es lo que se consigue después de esconder una lata de refresco con un agujero diminuto y papel fotosensible en su interior, en un rincón estratégico durante seis meses. Si se hace en 15 países de distintas latitudes, desde Alemania a Uganda, lo que se consigue es una radiografía del comportamiento del Sol en los distintos rincones del planeta.

Más de 200 latas fueron colocadas en 15 países de distintas latitudes

A este experimento se le llama solarigrafía y busca descubrir el rastro del astro durante los solsticios de verano e invierno. El pasado lunes se inauguró en la Fundación Diario Madrid Time in a Can, la primera exposición internacional de este arte que utiliza la técnica de las cámaras estenopeicas. “Son imágenes que son preguntas”, reflexiona su promotor, Diego López Calvín, creador de la solarigrafía.

En la muestra, que permanecerá abierta hasta el 31 de julio, se puede ver el trabajo de 40 artistas relacionados con la fotografía con estenopeicas, que fueron seleccionados por su experiencia y por su localización estratégica. Las cámaras están “autoconstruidas” con latas de refrescos —donadas por la Asociación de Latas de Bebidas— de un tamaño concreto. La luz pasa por el agujero diminuto y materializa la imagen en el papel fotosensible que hay en el interior. “Usamos latas, porque al estar colocadas en balcones, en piedras o en árboles tienen que resistir las condiciones climatológicas de cada sitio, ya sea Ecuador o el Polo Norte”, explica López. La fotografía se dibuja por ennegrecimiento del papel y no necesita revelado. Una vez que ha concluido el tiempo de exposición, la imagen se lleva a Estudio Redondo, donde este fotógrafo la escanea y aborda la fase de tratamiento digital.

La técnica tiene como objetivo mostrar la estela que deja el Sol

“Si ha estado nublado, en el hilo que deja la trayectoria lumínica del Sol se puede ver un hueco”, explica. El tiempo de toma de exposición es tan lento que todo el movimiento que se pueda producir frente a la cámara desaparece en la imagen final. “En zonas donde siempre aparcan coches, por ejemplo, sí que se puede apreciar la forma de un vehículo que se podría considerar la forma genérica de todos”. En la fase final, en el momento de recolectar las latas, los artistas se encontraron con que no todas estaban donde debían. “Algunas se las llevarían los turistas”, cuenta López.

La solarigrafía nació hace 13 años de la mano de este fotógrafo nacido en Soria, al que se le ocurrió el experimento después de trabajar en el rodaje de Lucía y el Sexo. Entonces, viajó a Polonia para visitar a dos amigos, Slawomir Decyk y Pawel Kula, dos polacos que se dedicaban a las estenopeicas. Con ellos fraguó el proyecto Solaris, que pretendía compartir en Internet distintos trabajos de solarigrafía. Nadie lo había hecho antes. Ahora, su página web ya registra entradas desde más de 100 países.