La tensión entre Duran y ERC amenaza la estabilidad del Gobierno

El democristiano pide aplazar la consulta y el republicano Bosch responde que si no hay votación en 2014 Esquerra romperá el acuerdo parlamentario

El ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert (d), conversa con el portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), Alfred Bosch. / Ballesteros (EFE)

Cada vez que Josep Antoni Duran Lleida, líder de Unió, habla sobre el proceso soberanista, tiemblan los ya de por sí débiles cimientos del pacto entre CiU y ERC para garantizar la estabilidad del Gobierno. La escalada máxima de tensión se vivió ayer, cuando al enésimo desmarque de Duran le siguió una amenaza diáfana y contundente de ERC: si no hay consulta en 2014, los republicanos romperán el pacto de Gobierno, avisó el portavoz de ERC en el Congreso, Alfred Bosch. Duran y ERC tensaron la cuerda en direcciones opuestas una vez más.
El ambiente ya estaba caldeado por unas palabras de Duran el jueves, cuando se declaró “adversario” de ERC.

Y el democristiano se encargó de avivar la llama ayer en declaraciones a Catalunya Ràdio, donde reclamó que se retrase la consulta, prevista para el año que viene. “Todo parece indicar, aunque aún no estemos en 2014, que hay muchas razones económicas, políticas y sociales para no tener prisa”, apuntó Duran, usando las mismas palabras recogidas en el pacto de legislatura, con una salvedad: el democristiano se saltó la parte que especifica que el retraso de la consulta lo decidirán, en cualquier caso, CiU y ERC por consenso. El democristiano quitó importancia al pacto con Esquerra: la legislatura, dijo, se puede acabar con los republicanos o sin ellos: “Esperemos llegar a 2016 y esperemos hacerlo con ERC, y, si no, intentaremos hacerlo con otras fuerzas políticas”.

Ante estas palabras, Esquerra elevó el tono, huyendo de la habitual prudencia que muestra desde que pactó con CiU. Bosch fue claro: si no hay consulta el año que viene, se rompe el acuerdo de estabilidad parlamentaria: “Debe haber consulta en 2014; hay un pacto y está escrito. Si no se hace, consideraremos que el pacto no se ha cumplido y que se ha roto”.

Las palabras de Bosch reflejaban la indignación de cuadros y militantes de ERC ante la enésima declaración de Duran contra los republicanos. El enfado se vislumbró en Twitter. Se expresaron con dureza, por ejemplo, el diputado en el Congreso Joan Tardà, que recomendó a Duran “ser prudente con ERC” para “no salir escaldado”. El portavoz de las juventudes republicanas, Gerard Gómez del Moral, llegó a recomendarle al democristiano su retirada de la política.

Las cúpulas de CDC y ERC se reúnen para pactar avances en la consulta

Duran insiste en desmarcarse del proceso soberanista pese a que es consciente de que sus palabras generan indignación en los partidarios de la independencia, tal como él mismo reconoció en su carta semanal a la militancia. Duran lamentó que, si bien dice básicamente lo mismo que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, su reacción contra él es siempre negativa: “El mismo mensaje en mi boca exalta a la gente, empezando por los más próximos. Unos dicen que soy una rémora para el proceso, otros preguntan cuándo nos desfederamos [con CDC] y los de más allá me llaman botifler”.

La encendida reacción de Bosch no supone un cambio en la línea de actuación de ERC con respecto a Duran, según fuentes republicanas. La consigna del partido liderado por Oriol Junqueras cada vez que habla Duran se resume en un refrán: no hay mayor desprecio que no hacer aprecio. 

Ante la amenaza del pacto que suponen los movimientos de ayer de Duran y Bosch, CDC y ERC intentarán hoy, cuando están convocados sendos consejos nacionales, que las aguas vuelvan a su cauce. Junqueras buscará ante los republicanos calmar las aguas internas y externas: tranquilizar a los militantes de ERC asegurando que el proceso hacia la consulta sigue invariable, y asegurar la continuidad del pacto con CiU. El republicano pronunciará frente a los consejeros nacionales de su partido un discurso conciliador. La estrategia de ERC es invariable: hay un pacto firmado con Artur Mas y confían en que el presidente lo cumpla.

En sus cálculos entran los intentos de Mas por recuperar su liderazgo, como la rueda de prensa del martes en las que recordó las prioridades de la legislatura y rebajó el pulso soberanista. Los republicanos enmarcan las palabras de Mas en la gesticulación política, y subrayan que el proceso avanza sin pausa. Pese a las buenas perspectivas que les dan las últimas encuestas, en su mente no están las elecciones, sino celebrar la consulta en 2014.

Y el proceso sigue adelante. Los dirigentes de CDC y ERC (sin Mas ni Junqueras) se reunieron el jueves para pactar avances en el camino hacia la consulta, según fuentes conocedoras del encuentro. Sin fijar todavía la fecha ni la pregunta, la reunión sirvió para constatar que el pacto está vigente, pese a las declaraciones públicas.

Nacionalistas
y republicanos enfatizarán que
el proceso sigue

Los pasos que preveía el acuerdo parlamentario se han ido haciendo sin sobresaltos: Mas ha creado el Consejo para la Transición Nacional, la Comisión Parlamentaria sobre el derecho a decidir y se ha iniciado el trámite para redactar de nuevo la ley de consultas. En el primer semestre de 2013 también debe hacerse la petición formal al Gobierno español para convocar un referéndum. Mas considera que este punto, aunque no se ha cumplido formalmente, ya está amortizado. El líder de CiU cuenta con la negativa a la consulta que le dio el presidente Mariano Rajoy en la reunión que ambos tuvieron en marzo para hablar del déficit.

Por ello CDC presentará a sus militantes la hoja de servicios de Mas en los últimos meses como aval de que el proceso soberanista sigue adelante. En el consejo nacional de CDC intervendrá Josep Rull, secretario de organización del partido y una de las voces más soberanistas de CDC. Su mensaje insistirá en la vigencia del proceso hacia la consulta, sin desmentir abiertamente a Duran.

El camino hacia el referéndum está lleno de obstáculos para los dos partidos: CiU debe sobrellevar que los réditos electorales recaigan en ERC sin que el Junqueras esté dispuesto a entrar en el Gobierno. Y los republicanos deben asumir los recortes y medir con tiralíneas su posicionamiento frente a los casos de corrupción de CiU. Pese a los obstáculos, en el que se incluyen los desmarques de Duran, Junqueras y Rull insistirán en la misma tesis: CiU y ERC siguen de la mano.

Para poder comentar debes estar registrado en Eskup y haber iniciado sesión

Darse de alta ¿Por qué darse de alta?

Otras noticias

IMPRESCINDIBLES

El lío de las vidrieras de Gaudí

La Generalitat anuncia como inéditas dos obras publicadas en 1928

Mas acelera la ley electoral y la de consultas

Miquel Noguer Barcelona

La Generalitat quiere crear una autoridad que supervise los comicios catalanes

Lo más visto en...

» Top 50

Webs de PRISA

cerrar ventana