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El disco gallego de Kepa Junkera

El músico vasco graba en Santiago un trabajo donde participan artistas como Milladoiro, Luar na Lubre, Leilía, Uxía, Budiño o Cristina Pato

El músico vasco Kepa Junkera
El músico vasco Kepa Junkera

En una casa restaurada en las afueras de Santiago hay una larga fila de coches aparcada al borde de la carretera. Como cuando los vehículos se apiñan cerca de una romería popular. Dentro de la casa no hay exactamente una romería, pero probablemente se estén gestando muchas canciones que en los próximos meses se van a escuchar y bailar en muchas fiestas y festivales.

En el estudio de sonido A Ponte, se ultima la grabación del nuevo disco de Kepa Junkera, el gran virtuoso del acordeón vasco, la trikititxa, y el gran embajador internacional de la música de Euskadi. Junkera ha recibido en los últimos meses en este estudio a una interminable lista de músicos gallegos, que van desde Milladoiro a Uxía, pasando por Mercedes Peón, Cristina Pato,Xosé Manuel Budiño, Luar na Lubre o Susana Seivane. “ Calculo que van a colaborar en el disco más de 200 músicos. Todos los artistas están siendo muy generosos y muy receptivos conmigo y creo que va a ser un trabajo histórico”, confiesa Junkera ilusionado, mientras intercambia opiniones en el estudio con el técnico Tomás Ageitos. Junkera escucha un tema que acaba de grabar acompañado por la voz de Davide Salvado, mientras espera su turno y opina Felisa Segade, que viene a revisar lo que estuvo grabando con su grupo, las pandereteiras de Leilía, a las que propuso incluir una txalaparta.

La conversación deriva en matices musicales variados y en pocos segundos cada uno tiene un instrumento en las manos y se monta la fiesta. La chispa siempre está a punto de saltar, provocada por el propio Kepa Junkera: “esto es lo que me encanta, lo rápido que se enciente todo. Así quiero que sea este disco, si surge algo que me agrade, sobre la marcha se incorpora sin problema”. Con Davide Salvado acaba de grabar el tema “Santa María das Brañas Verdes”, solo con la voz del cantareiro y el sutil acompañamiento de la trikititxa de Junkera, y el resultado suena cercano y emocionante. “Yo busco esto, no necesito a veces más acompañamiento. Me gusta que llegue, aunque sepa que pueda tener algunas imperfecciones, pero creo que emociona mucho más así, que es mucho más cercano”, explica Junkera sobre el proceso de grabación.

En medio de la conversación ve jugar a Davide con un pandeiro que tiene ruídos de cascabel en su interior. “¿No tendrás por ahí unos cascabeles para hacer una prueba?” le pregunta. Al rato llega Davide con los cascabeles y a los dos minutos Junkera está incorporando este nuevo sonido al tema recién grabado. Acaba de variar el tema a partir de algo que hace un minuto surgía en una conversación. “Esto es lo bonito de este proceso, tener conversaciones musicales que enriquecen e ir incorporándolas sin problema”, dice el acordeonista vasco.

“Nos pidió temas que conectasen con la gente e hicimos una selección de tres temas que irán unidos en una sola pieza”, explica Felisa Segade de Leilía, que conoce a Kepa desde hace años, ya que en otras ocasiones habían coincidido tocando juntos.

Junkera no responde al perfil del advenedizo que acaba de caer por Galicia y con un barniz musical se mezcla con unos cuantos amigos para fabricar un disco. Su fascinación por la música tradicional gallega ha sido una carrera de fondo que se remonta a muchos años atrás. “Hace más de dos décadas descubrí a Milladoiro. Yo iba de invitado con Oskorri, que hacía una gira con ellos por Galicia y Euskadi. Me parecieron realmente bonitas aquellas melodías y poco a poco me fui acercando a Galicia, hasta que llegué a este disco que llevo mascando desde hace mucho tiempo” rememora Junkera. Desde esa época no ha parado de tocar en Galicia, donde conoce docenas de músicos y no tiene reparos en mezclarse con nadie cada vez que se los encuentra en un festival o una actuación. “Creo que mi música tiene muchos paralelismos con esta y empecé a notar que aquí gustaban las cosas que yo hacía”, comenta este músico galardonado en el año 2004 con un Grammy Latino al mejor álbum de música folk por su disco en directo “K”. “No tengo necesidad de sacar un disco por sacarlo. Este es un disco atemporal, una forma de sentir lo que se hace aquí y un homenaje a unos músicos y a una tradición que respeto y admiro”, reflexiona Junkera, que ha invitado a participar en su disco desde artistas consagrados, a jóvenes emergentes como Davide Salvado, a grupos que han vuelto como Os Cempés, a alumnos de música tradicional como los de A Central Folque o a agrupaciones que se reúnen ocasionalmente como la Banda das Crechas.

Tampoco faltarán músicos que han sido claves en la correa de transmisión de la música tradicional más popular. Desde el fonsagradino Emilio do Pando, de 81 años , tocador de birimbao o trompa gallega y persona clave en la supervivencia de este singular instrumento o el acordeonista Pazos de Merexo, un músico camino de cumplir 90 años, del que Junkera habla con devoción. “Ayer mismo grabó aquí y vino con su acordeón diatónico y con toda su familia da Costa da Morte. Fue un momento realmente emotivo”, afirma sobre los momentos que está generando este disco en el que “está habiendo una atmósfera muy emotiva”.

En el trabajo influye la larga amistad que guarda desde hace años con músicos como Milladoiro, Xosé Manuel Budiño o Uxía, pero también agrupaciones con las que todavía le falta por grabar como O Fiadeiro o Treixadura, que harán un tema mitad euskera, mitad gallego. La lista de colaboradores del disco parece un inabarcable cartel de un festival de verano donde ya no faltase nadie del folk gallego por citar. Entre tal retahíla de colaborabores casi se acaba antes preguntando quién falta que quién va a estar. “Se lo he propuesto a Carlos Núñez y a Berrogüetto pero no les ha apetecido estar. Cada uno tiene sus razones y hay que respetarlas”, responde tras una pausa silenciosa.

A Kepa Junkera se le ve feliz moviéndose por el estudio y no tiene reparos en ofrecer la muestra de algunos de los temas que ha registrado, desde los que acaba de grabar con Leilía o Davide Salvado hasta otro que ha grabado con los alunnos de Central Folque. El repaso es breve pero dan ganas de escuchar pronto todo el disco. “Todos me han traído muy buena energía y yo trato de recogerla y plasmarla ” explica sobre el proceso de producción de este trabajo que tendrá 17 canciones. Todavía le falta el título, pero hay uno que le ronda por la cabeza. Entonces levanta a la vez sus robustos brazos, como si estuviese describiendo un gran rótulo gigante luminoso o estirando una pancarta: “Galiza! creo que ese título resumiría todo lo que habrá dentro. Tiene fuerza, energía y es directo. Es mi homenaje a un lugar que no deja de sorprenderme cada vez que vengo”. En otoño verá la luz el disco gallego de Kepa Junkera. La “Galiza” de Kepa. La que unirá pandeiro y txalaparta, gaita y trikititxa.