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La pobreza crece el 8% en España y aumenta la desigualdad entre regiones

El estudio del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas compara entre 2008 y 2011

El mayor incremento es de Canarias (21%) seguido por la Comunidad Valenciana (18%)

Una persona pide limosna en el centro de Valencia.

La pobreza ha crecido en España un 8% entre los años 2008 y 2011. El dato figura en el informe Desarrollo humano y pobreza en España y sus comunidades autónomas, publicado por la Fundación Bancaja y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE). El índice empleado es el de pobreza humana, que combina factores económicos (renta y desempleo) con sociales (salud y educación). Canarias y la Comunidad Valenciana lideran la tabla de las más pobres; en el lado opuesto, es decir, donde la miseria ha retrocedido, se sitúan Navarra y La Rioja.

La primera comunidad en la más ha subido la miseria es Canarias (21%), seguida muy de cerca por la Comunidad Valenciana (18%). Por detrás se sitúan Andalucía (16%), Aragón (13%) y Cataluña (7%). Hay regiones en las que la tasa de pobreza se ha reducido. Es el caso de Navarra (-9%), La Rioja (-7%) o el País Vasco (-2%), según el documento elaborado por los catedráticos de Análisis Económico Carmen Herrero (Universidad de Alicante) y Antonio Villar (Universidad Pablo de Olavide de Sevilla). Estos datos muestran cómo la diversidad entre comunidades autónomas, en lo que respecta a la pobreza, ha aumentado "hasta duplicarse", según el trabajo.

El estudio diferencia entre los dos componentes que se emplean para elaborar el índice de pobreza humana. Por un lado, la pobreza estrictamente económica ha crecido "de forma pronunciada" debido a la pérdida de renta disponible por los ciudadanos y el incremento del desempleo de larga duración.

Sin embargo, de acuerdo con los autores, con la pobreza relacionada con el capital humano (educación y salud) ha sucedido lo contrario,"debido a la poca sensibilidad a corto plazo de la esperanza de vida" y "al carácter contracíclico de la tasa de abandono temprano de los estudios". Es decir, señalan que si hay efectos sobre la salud aún no se notan (los datos son hasta 2011) y que ante la falta de perspectivas laborales aumenta el número de estudiantes. En todo caso, estos factores no compensan el hundimiento de la renta y el paro desbocado.

De esta forma, el informe subraya que en los primeros años de crisis, la recesión ha afectado fundamentalmente a la variable de bienestar material. El índice de bienestar material ha caído un 13,7%, y oscila entre el descenso del 20% de Andalucía y al 8% de Cataluña. Al margen de este aspecto, el trabajo insiste en que "por el momento no se han visto alterados los índices de educación y salud debido a que estas variables tienen una enorme inercia y es preciso un periodo de recesión más largo para que se vean afectadas".