Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La marginación del delta del Llobregat

La Generalitat excluyó el humedal de los beneficios del proyecto internacional Ramsar

El Ejecutivo ofreció la zona a Eurovegas para albergar sus casinos

Ampliar foto
Flamencos en una de las lagunas del delta del Llobregat

Jaume Puigventós se afana en cargar cajas en su furgoneta. Sus cinco empleados, mientras, recorren el campo recolectando alcachofas. “Esto es muy duro, ayer no paró de llover y estuvimos todo el día aquí aguantando el chaparrón”, asegura Puigventós, que se resguarda de las inclemencias del tiempo en el interior del vehículo. Sus trabajadores, sin embargo, se cubren la cabeza para protegerse de la radiación solar mientras empujan vetustas carretillas por el barrizal. Es una de las dos épocas para recolectar el producto más célebre de El Prat de Llobregat. Pese a la “buena campaña”, según el agricultor, los beneficios serán mínimos. La volatilidad de los precios —“pueden llegar a pagarnos dos euros por kilo, pero en estos momentos no nos dan ni 50 céntimos, asegura resignado—, y la falta de incentivos públicos hacen que Puigventós vea muy negro el futuro de la agricultura en el Baix Llobregat. Parte de sus 15 hectáreas de terreno lindan con el Parque Natural del Delta del Llobregat, una zona que este año no recibirá ni un solo euro de los 7,8 millones que la Generalitat destina al desarrollo de la agricultura en humedales.

Los agricultores de la comarca no cobrarán nada porque el Parque del Llobregat no está incluido en el programa internacional Ramsar. Este convenio, creado en 1971 en la ciudad iraní del mismo nombre hace 20 años y firmado por España, tiene como fin “la conservación y el uso racional de los humedales”. Lo que en la práctica obliga a la Administración a proteger las marismas y deltas de los ríos de prácticas que los puedan llevar a la degradación.

“Ramsar dotaría al delta del Llobregat y su entorno de un figura de protección mayor que la actual contra los proyectos urbanísticos”, explica Hortensia Grau, diputada de ICV-EUiA. La ecosocialista denuncia que la intención del Ejecutivo de Artur Mas es la de “liberalizar” el terreno para poder especular, como ya sucediera cuando el magnate Sheldon Adelson negociaba con la Generalitat la posible construcción del macrocomplejo de casinos y hoteles casinos Eurovegas en la zona.

CiU y PP rechazaron el programa “porque la zona ya está muy protegida”

Puigventós asegura, mientras hace un receso en su trabajo, no ser partidario de las subvenciones. “Tenemos que ser capaces de ser autosuficientes, no podemos depender de las ayudas públicas”, argumenta. A su lado sus cinco empleados siguen empujando las carretillas llenas de alcachofas. El propietario no quiere que su hijo se dedique al campo por lo que no sabe qué pasará con sus tierras en dos años, cuando se jubile. “Si hubiera venido Eurovegas se podía vender”, asegura, antes de preguntarse: “Y ahora qué?” Durante la vorágine de las negociaciones entre Adelson y la Generalitat, el precio de las parcelas del Parque Agrícola “se triplicó, ahora han vuelto a bajar”, apostilla el agricultor.

Hace dos años, en abril de 2011, mientras el Gobierno catalán ofrecía al magnate norteamericano Adelson 900 hectáreas del Parque Agrícola del Llobregat, CiU y PP rechazaban en el Parlament el último intento por incluir el Parque Natural del Llobregat en el programa Ramsar. Al tiempo, ERC presentaba una resolución en la Comisión de Agricultura del Parlament. Apoyada por todos los partidos de los Ayuntamientos de Gavà, El Prat, Viladecans y Sant Boi, la iniciativa fue tumbada por la mayoría que formaban convergentes y populares con el argumento de que el delta del Llobregat ya tiene “suficientes programas de protección”. ICV, PSC y Solidaritat votaron a favor de la propuesta de ERC.

La exclusión del delta del Llobregat de Ramsar se remonta a mediados de los noventa, cuando los Aiguamolls de l´Empordà y el delta del Ebro entraron en su listado de espacios protegidos. Precisamente, las comarcas de estas dos zonas han acaparado gran parte de los 7,8 millones de euros que la Generalitat ha donado a los agricultores. El Montsià y Baix Ebre (Tarragona) han recibido más de 7,2 millones y el Empordà (Girona) cerca de 600.000 euros.

Los ecologistas piden mayor protección para el delta del Llobregat

Desde la Generalitat aseguran que ya han acordado la inclusión el delta de Llobregat en Ramsar. “En febrero de 2012, el patronato del parque natural, presidido por el consejero de Agricultura y Medio Natural [Josep Maria Pelegrí] acordó iniciar los trámites. Ahora estamos preparando toda la documentación”, explica Jordi Sala, director de Desarrollo Rural. Hortensia Grau, sin embargo, dice no conocer esta resolución y denuncia que en la presión del cemento ha hecho disminuir las zonas protegidas de la zona.

En los últimos 15 años, se han perdido más de 600 hectáreas protegidas del delta del Llobregat por la ampliación del cercano aeropuerto de El Prat. Desde Ecologistas en Acción piden para la zona “figuras de protección más potentes”, ya que repercutirían no solo en la mejora de los espacios naturales, sino también en el mantenimiento y mejora de las actividades agrícolas. Una actividad, que según cálculos del sindicato agrario Unió de Pagesos y de UGT, podría crear hasta 2.000 puestos de trabajos directos en la zona.

Jonás de Abreu es brasileño. Y como más de 900.000 ciudadanos de Cataluña está en paro. Una situación que también afecta a su mujer, catalana. “Tenemos una hija y esperamos otra más”, explica compungido. Desde que perdió su último trabajo, de Abreu ha sopesado la idea de regresar a Brasil. Pero no puede, ha echado “raíces en Cataluña”. Prueba su último recurso. Él, como otras 60 personas, ha pedido que le dejen trabajar alguna de las más de 250 hectáreas, el 10% del Parque Agrario, que están en desuso en la actualidad.

Solo el Consejo Comarcal del Baix Llobregat ha impulsado la recuperación de estas tierras abandonadas. Con una modesta aportación de 40.000 euros para este año, lejos de las millonarias ayudas ligadas al programa Ramsar, el organismo comarcal tiene como objetivo acondicionar 80 hectáreas para la agricultura.