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BATALLA POR LA SUCESIÓN EN UGT EUSKADI

Collantes anuncia que su ejecutiva no cobrará sueldos de la organización

UGT le critica por anunciar su candidatura a través de una firma externa

Damaso Casado al fondo en una reunión del Comité Nacional de UGT, en junio de 2012
Damaso Casado al fondo en una reunión del Comité Nacional de UGT, en junio de 2012

Todavía no ha empezado el congreso, de hecho, no se ha abierto siquiera el periodo congresual que finalizará los días 22 y 23 de mayo con la elección del secretario general, y UGT ya es un polvorín. La irrupción de Pilar Collantes, la ex secretaria de acción sindical con Dámaso Casado hasta que en 2009 se encargó del Instituto vasco de Salud Laboral, Osalan, ha desencadenado una guerra que ha estallado en un momento especialmente delicado por la proximidad de las movilizaciones del primero de mayo.

Quienes están en su contra argumentan que Collantes no ha sido respetuosa ni con la organización, al no tener en cuenta los plazos, ni con el secretario general, que todavía no ha confirmado de forma ni oficial ni extraoficial si se queda o si se va. También le cuestionan la oportunidad de lanzar su candidatura en vísperas del Primero de Mayo, una fecha en la que “debería de primar” la unidad en contra de los recortes de los Gobiernos central y vasco y no mezclar esa fecha con la batalla por la sucesión. Pero sobre todo le achacan que la convocatoria de la conferencia de prensa prevista para hoy en la sede del sindicato que fundara Pablo Iglesias hace 125 años, se ha hecho a través de una empresa de comunicación ajena a los servicios de prensa de la casa.

Collantes comparecerá con los secretarios de las federaciones que le apoyan, las del Metal, Construcción y Madera, cuyo secretario es Antonio Rios, la de Servicios, capitaneada por Alberto Elosua, y la de Comercio, Hostelería, Turismo y Juego, Paula García. La ya aspirante Pilar Collantes defiende su derecho y legitimidad a pugnar por la secretaría general en un momento en el que la propia situación económica obliga a un replanteamiento de la estructura del sindicato hacia un modelo más barato, “sin perder por ello poder sindical y recuperando la presencia en las empresas”, indican fuentes de la candidatura.

La actual ejecutiva

prefiere

mantener silencio

De hecho, aseguran estas fuentes que una de las primeras cosas que cambiará en la nueva Ejecutiva si logra la mayoría para suceder a Dámaso Casado es el sueldo de los miembros de la Ejecutiva. “Cobrarán del empleo que tengan, sin sueldos ni sobresueldos, no están los tiempos para este tipo de gastos”, aseguran. La actual ejecutiva prefiere mantener silencio de momento. Quieren esperar a que se presente el congreso y entonces plantear las candidaturas, si es que las hay, y abrir el periodo de campaña para que cada candidato se explique, pugne y pueda ofrecer su programa a los afiliados primero, y a los delegados después, el fin de semana del congreso.

Collantes asegura que las tres federaciones que le apoyan aportarán en torno al 60% de los delegados, sin embargo, las cuentas no están tan claras para UGT, que está diseñando un congreso más adecuado a la actual situación de crisis en el que podría haber menos delegados para evitar los gastos corrientes derivados de un evento que en un fin de semana moviliza a varios cientos de personas. Los otros tres sindicatos vascos, —UGT representa el 12% de los delegados— ya han ratificado a sus secretarios generales. Desde ELA, que designó a Adolfo Txiki Muñoz hasta LAB, que reeligió a Ainhoa Etxaide, pasando por CC OO, que volvió a confiar en Unai Sordo para los próximos cuatro años. UGT podría ser el primer sindicato en renovar en crisis.