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Mayoral, Queipo y Stamm reciben el premio San Clemente

Los ganadores del Premio San Clemente piden atención para los jóvenes lectores

Peter Stamm, Marina Mayoral y Xavier Queipo. Santiago de Compostela
Peter Stamm, Marina Mayoral y Xavier Queipo. Santiago de Compostela

Un jurado formado por jóvenes que aún no cumplieron los dieciocho años, estudiantes del Instituto "Rosalía de Castro" de Santiago y de otros cinco institutos gallegos, escogió tres libros y ayer entregaron los premios a la escritora, Marina Mayoral por "Deseos", a Xavier Queipo por "Extramunde" y al suizo de habla alemana Peter Stamm por "Siete años" ("Sieben Jahre"). En años anteriores, además de escritores de nacionalidad española que escriben en gallego o castellano, acudieron a recibir este premio tan peculiar Vargas Llosa, Tarik Alí,Tabuchi, Saramago, Baricco, Gaarder, Auster, Kundera, Yehoshúa, Murakami, Barners, Mankell, De Luca, Tòibin, Eugènides, Mazzuco, Nothom y ahora Stamm.

Los tres escritores en rueda de prensa en el "Rosalía" fueron terminantes en algún punto. Xavier Queipo insistió en reclamar otros gobernante, no sólo aquí sino en toda Europa, que estuviesen más próximos a los jóvenes lectores y que tengan interés real por la literatura y la cultura. Peter Stam continuó y pidió que se cambien todos los programas educativos de literatura y que se empiece su estudio por la literatura contemporánea y que se siga desde ahí hacia el pasado. Queipo y Mayoral se sumaron convencidos a esta petición. Stamm lanzó el libro sobre la mesa para que resonase e hiciese oír el libro como objeto, reclamando su vigencia, a lo que Marina asintió, no concibe leer si no es en papel pero Queipo matizó que en el sillón en casa prefiere el libro en papel pero para viajar usa el ebook. Y volvieron a coincidir los tres con Queipo en la apreciación de que no existe propiamente la literatura juvenil, Stamm matizó que un mismo libro se lee de distinta manera en edades distintas, Marina confesó que en una ocasión escribió un libro pensando en un lector joven y dulcificó la escritura y Queipo afirmó que no podría escribir para otro joven que no fuese el que él mismo fue hace años.

Mayoral, que enseñó en la universidad muchos años, insistió en la importancia de la lectura comprensiva para evitar que lleguen a las facultades alumnos que no saben escribir o interpretar adecuadamente los textos y los tres agradecieron el premio de un jurado tan insobornable como el formado por jóvenes estudiantes.