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El ‘Robin Hood de la banca’ tiene dos días para designar un nuevo abogado

El letrado tendrá que presentar alegaciones a la petición de busca y captura que hizo la acusación

Enric Duran, durante el juicio.  GIANLUCA BATTISTA Ampliar foto
Enric Duran, durante el juicio. / GIANLUCA BATTISTA

Enric Duran, conocido como el Robin Hood de la banca tras confesar en 2009 que había perpetrado una estafa de cerca de 500.000 euros a 39 entidades financieras para dárselos a entidades sociales, tiene 48 horas para designar un nuevo abogado. Duran no se ha presentado nuevamente esta mañana en los juzgados de la Audiencia Provincial de Barcelona, donde estaba convocado para que expusiera sus alegaciones sobre la petición de "busca e ingreso en prisión" que hicieran la pasada semana los seis abogados de la acusación y la Fiscalía. Los magistrados de la sala segunda dan dos días a Duran para que se busque una nueva defensa después de que los propios jueces hayan aceptado hoy la petición de renuncia de su anterior letrado, Álex Solá.

En caso de que en 48 horas Duran no designe un nuevo abogado, se le asignará uno de oficio, que tendrá tres días para preparar las alegaciones antes de que los magistrados tomen una decisión sobre la petición de la acusación. Los jueces admiten en el auto que "se produjeron desavenencias entre el letrado y su cliente", aunque han querido dejar claro que esta decisión  nada tiene que ver con el rechazo, por dos veces, de la petición de Duran de cancelación del juicio, "sino por mor de los acontecimientos acaecidos tras el dictado del mismo (el pasado 8 de febrero), y alegan que es "manifiestamente inviable" obligar al abogado a continuar con la defensa del acusado.

El pasado 12 de febrero, el Rodin Hood no se presentó a la primera de las tres jornadas de su juicio. La fiscalía le acusa de un delito de estafa y pide ocho años de cárcel, así como una compensación económica para las entidades financieras de más de 300.000 euros. El acusado exigía entonces la cancelación del proceso al considerar que había perdido la confianza en su letrado. Duran alegaba también en una carta que se estaba vulnerando su derecho a la defensa, ya que los magistrados de la sala habían rechazado sus 23 testigos, entre los que se encontraban los presidentes de la Caixa, Isidre Fainé; el del Grupo Santander, Emilio Botín, y el del BBVA, Francisco Rodríguez; o la portavoz de la PAH Ada Colau.