Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Oraciones y tratamientos

La diputada Marina Albiol pregunta el coste de los capellanes en hospitales

Cada hospital de menos de cinco camas tendrá un capellán a tiempo parcial. Los centros hospitalarios de menos de 250 camas dispondrán de uno a tiempo completo y otro a tiempo parcial. Entre 501 y 800 camas habrá tres sacerdotes. De 801 a 950 camas, tres capellanes a tiempo completo y uno a tiempo parcial... El convenio de asistencia religiosa en los centros hospitalarios, que data de 1992, establece esa clasificación. En aplicación de ese convenio, cinco religiosos atienden la capellanía católica del hospital La Fe, en Valencia y hay más de 40 sacerdotes adscritos a los hospitales valencianos, según informó en su momento la agencia de noticias AVAN, del arzobispado de Valencia.

Marina Albiol, diputada autonómica de Esquerra Unida, calcula que en el conjunto del País Valenciano, es decir, en el territorio de tres diócesis, son más de 60 los religiosos adscritos a tiempo completo y 29 a tiempo parcial a los 35 centros hospitalarios de la Generalitat. La parlamentaria ha hecho una evaluación que califica de conservadora, a partir de las 57.983 pesetas en 14 pagas mensuales que el convenio establecía originariamente, con actualizaciones “de acuerdo con los índices de aumento salarial de los empleados de los centros hospitalarios del Servicio Valenciano de Salud”. Le sale un coste de 6,1 millones de euros de 1993 a 2012, pero quiere saber exactamente lo que ha costado y lo que cuesta a las arcas públicas esa nómina de capellanes.

Por ello, ha registrado una serie de preguntas dirigidas al consejero de Sanidad en las que se interesa por la “la cantidad que pagó la consejería en concepto de asistencia religiosa y arrendamiento de locales” cada año desde 1992 a 2012. También pregunta, para el mismo periodo, “qué cantidad pagó el Servicio Valenciano de Salud con cargo al capítulo II del presupuesto de cada centro en concepto de retribuciones a los capellanes a tiempo completo”.

“Destinar más de seis millones a pagar los capellanes de los hospitales representa un gasto que no debería haber hecho la Administración sino la Iglesia o los creyentes”, explica Albiol, “aparte de que supone una discriminación a ciudadanos de confesiones distintas a la católica”. La diputada de Esquerra Unida añade que, “en un tiempo en el que se están aplicando recortes tan importantes en sanidad, que la Generalitat pague para que se oficien misas, se recen oraciones o se confiesen los enfermos en los hospitales no es razonable”. “El dinero público ha de ser para mantener los tratamientos y los servicios asistenciales, concluye. “Esa es nuestra posición”.