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Jaén subastará el tranvía tras fracasar la oferta de Ferrocarriles de Cataluña

El alcalde dice que entregará las llaves a Griñán si persiste el desinterés empresarial

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Presentación del tranvía de Jaén en diciembre de 2010.

Lo ha reconocido el alcalde, José Enrique Fernández de Moya: el de Jaén es “el tranvía a ninguna parte”. Lo que era un secreto a voces no ha hecho más que confirmarse: el sistema tranviario jiennense, paralizado desde mayo de 2011 antes de su estreno, seguirá en punto muerto, y lo más probable es que lo haga de modo indefinido a pesar de haberse invertido en él más de 100 millones de euros.

El Ayuntamiento jiennense sacará a concurso la explotación del tranvía después de fracasar la oferta planteada por Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña (FGC), que supeditaba su gestión a que hubiera ayuda municipal, algo que el alcalde ha rechazado de plano. Y si, como se teme, no hay ninguna otra empresa que opte a la licitación, el regidor de Jaén lo tiene claro: “Al día siguiente iré a San Telmo a entregarle las llaves del tranvía al presidente Griñán”.

El gobierno municipal, del PP, ha esperado a conocer la auditoria presentada por la empresa pública catalana para confirmar su nulo interés por reactivar el tranvía. Este sistema de transporte fue la bandera electoral de la anterior alcaldesa socialista, Carmen Peñalver. Fernández de Moya siempre ha renegado del tren ligero.

Según el estudio económico de FGC, presentado ayer por el alcalde, el coste anual del tranvía sería de cinco millones de euros. De esta cantidad, 3,3 millones corresponden a gastos de explotación y los 1,7 millones restantes, al pago a la Junta de los cinco vagones. Si se tiene en cuenta que la recaudación prevista por el número de viajeros sería de 1,3 millones (estimando el billete a un euro), el coste neto sería de 3,7 millones. La empresa pública catalana incluso apunta que solo utilizaría tres de los cinco vagones (dos de lunes a viernes, y uno para los fines de semana) con una cadencia de paso de entre 15 y 30 minutos. Pero en su proyección más a medio plazo, eleva el coste de la explotación hasta los 6,3 millones de euros en 2021.

“FGC nos dice que si no hay aportación municipal, ellos no explotan el tranvía”, recalcó Fernández de Moya. Acto seguido, el regidor jiennense anunció la apertura del proceso de licitación para que otra empresa se haga cargo del medio de transporte, aunque, eso sí, sin aportación municipal alguna. Fernández de Moya justifica que no haya subvención municipal por la situación de “ruina” municipal, pues hay problemas incluso para pagar las nóminas de los 1.500 empleados. “Los jiennenses no van a ver una subida de impuestos para financiar este capricho político”, espetó el regidor Fernández de Moya.