Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Apoyo masivo a los presos de ETA

La izquierda 'abertzale' destaca que los reclusos son "clave" en la normalización política

Ampliar foto
Manifestación celebrada esta tarde en Bilbao por los presos de ETA.

Una multitud ha reclamado en las calles de Bilbao cambios en la política penitenciaria que permita el traslado de los presos de ETA a cárceles del País Vasco y su acceso a la libertad condicional. Como hace un año, en la primera gran movilización convocada tras el anuncio del fin del terrorismo de ETA, la manifestación convocada por el colectivo Herrira, con el único respaldo de la izquierda abertzale, ha conseguido un apoyo masivo.

Y al igual que hace un año, en el manifiesto leído en castellano, euskera y francés al término de la marcha, se ha proclamado el compromiso con los presos de ETA en un proceso que, reconocen, será largo. En este mismo sentido, la parlamentaria de EH Bildu, Laura Mintegi, ha defendido que el futuro de los presos es "clave para la normalización política" y el portavoz abertzale Pernando Barrena ha señalado que esa normalización no se puede entender "sin un proceso que tenga como objetivo su puesta en libertad".

El apoyo político a la manifestación se ha limitado  a las coaliciones EH Bildu y Amaiur. El resto del arco de partidos -PNV, PSE-EE, PP, UPyD y Ezker Anitza-IU- se desvincularon de la movilización. La marcha contó con el visto bueno de la Audiencia Nacional, que consideró que el lema de la convocatoria ( Derechos humanos, solución, paz, presos y presas vascos a Euskal Herria ) era "neutro desde el punto de vista penal" y rechazó la petición de prohibición de la Asociación de Víctimas del Terrorismo.

Fuera del círculo abertzale, el apoyo a la manifestación llegó desde Esquerra Republicana, con la presencia del diputado Joan Tardá.

La exigencia de cambios radicales en la política penitenciaria se dirigió a los Gobiernos de París y Madrid, en una declaración en la que se equiparó a "todas las víctimas del conflicto" y se pidió que la situación de los presos se adaptara al "proceso de paz".