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Poemas escritos en bronce

La Fundición Codina festeja su 120 aniversario con una exposición de sus mejores obras

La Fundación Diario Madrid acoge este recorrido por la historia monumental de la capital

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Molde en resina blanca del caballo de Martínez Campos en el Retiro.

No lejos de la glorieta de Bilbao, la fachada en hierro forjado de la Fundación Diario Madrid que se alza en el número 14 de la calle de Larra anuncia una buena nueva: en su espacioso interior, bajo una cúpula acristalada y policromada, surge un potente relato artístico. Se trata de una panorámica de la historia monumental de Madrid, que la muestra recorre a través de esculturas originales en bronce, réplicas a escala, moldes de barro, escayola y silicona, así como fotografías de un centenar de piezas de estatuaria fundidas por la histórica firma Codina desde 1892 hasta hoy mismo.

Muchas de las obras fundidas a partir de entonces, como las imponentes cuadrigas del edificio del Banco de Bilbao en Alcalá, coronan desde entonces relevantes edificios madrileños, decoran vías públicas o jalonan parques de la ciudad como El Retiro. Meses atrás, en uno de sus enclaves del parque cercano al Estanque Grande, el escultor Julio López (Madrid, 1930) pudo cumplir uno de sus sueños de juventud. Durante la toma de un molde para esta exposición madrileña, encaramado sobre un andamio, el octogenario artista madrileño se emocionó ante la contemplación de la perfección de la estatua ecuestre dedicada por Mariano Benlliure (Valencia, 1862-Madrid, 1947) al general Arsenio Martínez Campos (Segovia, 1831-Zarauz, 1900). Cincelada por el impar escultor valenciano, fue fundida por los Codina con 21 toneladas de bronce regaladas en 1907 por el Ejército español. Julio López pudo palpar y percibir la delicadeza de detalles que dibuja el bronce sobre una de las mejores esculturas ecuestres de España.

La anécdota la relata Miguel Ángel Codina, joven vástago de la saga familiar que desde hace cinco generaciones rige una fundición consagrada a ornamentar la ciudad y que, precisamente, exhibe en esta exposición el bellísimo molde tomado en el Retiro por Julio López. El cuello del caballo, levemente girado, invita a la caricia. La testuz del equino, vigorosa por su escorzo, ha sido obtenida en una resina blanca que se asemeja a la escayola y conserva su extraordinaria potencia.

La exposición prosigue su relato con un molde policromado de la cabeza del rey Carlos III, cuya estatua ecuestre se alza en plena Puerta del Sol.

Cerca de este gran molde, majestuosas cabezas de Felipe V de Borbón y Fernando VI, perteneciente a sus futuras y no natas efigies ecuestres surgidas ambas de los cinceles de Eduardo Zancada y Miguel Ángel Rodríguez, de la Academia de Bellas Artes de San Fernando.

La Fundición Codina ha trabajado para ciudades iberoamericanas como Lima o La Habana, donde ya en 1907 fundió las esculturas monumentales dedicadas allí al libertador Maceo, obra del italiano Domenico Boni, o a los soldados muertos en la explosión del buque estadounidense Maine, hecho que desencadenó la guerra hispano-norteamericana culminada con el fin del imperio hispano en 1898. Varias fotografías dan fe de aquellas piezas.

Ya en Madrid, una reproducción a escala del grupo monumental dedicado a Don Quijote y Sancho Panza en la plaza de España, de Lorenzo Coullaut Valera, así como un molde en bronce oscuro del denominado “Ángel de Madrid”, obra del hijo de aquel, Federico, que corona el edificio Metrópolis en el principal chaflán de Gran Vía y Alcalá, se exhiben también en esta muestra que comisaría Marisa Codina.

Ella ha optado por ubicar tallas, moldes, esculturas y fotografías siguiendo distintas líneas perimetrales y paralelas sobre un centro imaginario de la espaciosa sala. Canon de delicada belleza femenina es el perfil de una dama, en estilo modernista con evocaciones prerrafaelistas, cincelado en 1914 en bronce por la mano sabia del magnífico y malogrado escultor Julio Antonio (1889-1919) y que compone el cartel que anuncia la exposición. Toda la poesía y el calor que cabe extraer de un retrato de bronce en relieve surge de este rostro bañado de sublime serenidad, tocado con un sencillo moño, que dialoga en su dulzura con las demás obras que jalonan la muestra.

Descripciones de los moldes explican al visitante algunas técnicas de un oficio artístico que escribe poemas en bronce y se sirve de barro, cera, silicona y escayola, además de machos, torniquetes y manerales.

Fundición Codina. El bronce desde 1892. 120 aniversario. De lunes a sábado, de 10.00 a 20.00. Domingos, hasta las 14.00. Entrada libre. Fundación Diario Madrid. Larra, 14. Hasta el 31 de enero.