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Un ‘traspaso’ teatral

El Teatro del Arte ocupa el espacio del Teatro de Cámara de Chéjov y arranca con la despedida de ‘Razas‘, protagonizada por el diputado de UPyD Toni Cantó

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El nuevo espacio escénico Teatro del Arte, en el 3 de la calle San Damián y San Cosme (Lavapiés).

Dice el actor Imanol Arias que hay que devolver la suerte. “Si has tenido suerte y te va muy bien no está mal devolverla un poco”. Lo soltó así ayer, mientras hacía las veces de padrino de un curioso traspaso teatral: donde estaba el histórico Teatro de Cámara de Chéjov está, desde hace escasas 24 horas, el nuevo Teatro del Arte.

Y es curioso porque hace seis meses se producía un hecho insólito. Una universidad online, la de La Rioja concretamente, con sus 12.000 alumnos, llegaba al rescate in extremis de ese teatro de vocación rusa, al borde del abismo del cierre, que durante 30 años ha vivido en el número 3 de la calle San Cosme y San Damián (Lavapiés) y que dirige —ahora desde la calle de Mártires de la Ventilla 68, Plaza Castilla— el veterano director escénico Ángel Gutiérrez. “Buscábamos un lugar en el que poder crear un máster de interpretación y dirección”, explicaban entonces los responsables de la universidad riojana.

El nuevo espacio escénico acogerá conciertos, cabaré, clases magistrales...

Pero ahora, seis meses más tarde, lo que hay es otro teatro, con letras grandes en la puerta (Teatro del Arte) y con otros gestores. Al frente del nuevo proyecto, Lucía Bouzas, que hace cinco años se dedicaba a la aviación privada alquilando horas de vuelo y ahora sobrevuela ella la escena madrileña. ¿Qué ha pasado aquí?

Pues varias cosas. Por un lado, los de La Rioja midieron mal el espacio. Demasiados alumnos y actividades (salas de ensayo, clases magistrales, talleres...) para el sitio que, in illo témpore, fue un invernadero del antiguo palacio Fernán Núñez (en la calle de Santa Isabel). Por otra parte —y menos ahora con los escrupulosos controles de aforos que hay a raíz de la tragedia del Madrid Arena—, el lugar no cumplía la normativa de seguridad para las pretensiones universitarias. Y, por último, en agosto finalizaba el contrato de alquiler que el Teatro de Cámara de Chéjov tenía con la propietaria. No se renovó. Y ese mismo mes se lo ofrecieron a Bouzas que, desde que dejó los aviones, venía produciendo funciones teatrales —“Por pura afición”— y había montado la escuela Sube al escenario, alquilando un espacio en el Nuevo Teatro Alcalá.

Quien venga aquí verá algo bueno, de calidad, dice Bouzas, la nueva gerente

La flamante promotora teatral acometió las obras de reforma de la sala de Lavapiés, consiguiendo una licencia para un aforo de 116 personas, y planeó su programación: “Hay muchísimos espectáculos de mediano formato que no tienen cabida ni en los teatros privados, porque no pueden asumir sus costes, ni en el teatro alternativo, porque son demasiado pequeños”, explica. “Creemos que podemos responder a esa demanda y que esta sala puede ofrecer producciones de mucha calidad”, resume.

Así las cosas, el Teatro del Arte echó a andar anoche con Razas, de David Mamet, sobre su escenario desmontable. La obra, protagonizada por el diputado de UPyD Toni Cantó, se despide con esta inauguración de los escenarios, después de dos años en cartel y de gira por toda España. “Esta es la última oportunidad de verla”, advertía ayer el productor Juan Carlos Rubio. Estará sobre el escenario hasta el próximo domingo.

Le sucederá Oddi (del 19 de diciembre al 13 de enero). Una obra basada en el texto del dramaturgo catalán Sergi Pompermayer, dirigida Paco Montes, e interpretada por los actores Víctor Clavijo, Manolo Solo y Olga Rodríguez. Se trata de una función de metateatro que plantea la crisis de un dramaturgo, desesperado porque no logra darle salida a sus obras en un mercado imposible, y que decide suicidarse. No se atreve a hacerlo solo y contrata a un asesino a sueldo.

Es más que posible que el nuevo espacio, tal y como lo han concebido los nuevos gestores, acoja también conciertos, cabaré, circo, clases magistrales... “Vamos a explotar sus posibilidades al máximo con propuestas de calidad. Queremos dejar claro desde el principio que quien venga aquí verá algo bueno, le guste más o le guste menos”. Fue la declaración de intenciones de Bouzas, que ya anda buscando un local cercano en el que emplazar su escuela. “El escenario nos servirá también como sala de ensayo”, dijo.

Entre tanto, ya han programado otras dos funciones. Absolutamente comprometidos (del 21 de diciembre al 13 de enero), una comedia de Becky Mode interpretada por Kike Guaza y dirigida por Miguel Pittier, que Imanol Arias ha producido: “Es una manera de seguir en contacto con el hecho actoral. Para mí es una experiencia y una oportunidad maravillosa”, justificó. Y también Y además enero, donde Charo Amador pone en escena La indagación de Peter Weiss sobre el Holocausto nazi.