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Los robos violentos sacuden Girona

Tres ladrones rocían con gasóleo a una madre y su hija para robarles en su casa de Campllong

La hija ha sido trasladada al hospital para ser tratada por heridas leves

Dos mujeres fueron victimas anoche de un asalto con violencia en su casa de La Bruguera en Campllong (Girona).
Dos mujeres fueron victimas anoche de un asalto con violencia en su casa de La Bruguera en Campllong (Girona).

La muerte del jefe de la patronal de Girona, Jordi Comas, tras un asalto en su casa de Platja d´Aro (Baix Empordà) ha generado una gran inquietud en la provincia. Y será difícil que amaine el miedo entre la población si siguen produciéndose asaltos como el ocurrido en la noche del jueves, menos de dos semanas después del trágico suceso, en Campllong (Gironès). Tres ladrones irrumpieron a las ocho y media de la tarde en una vivienda con sus propietarias dentro. Los asaltantes ataron a una madre y a su hija y las rociaron con gasóleo para conseguir la combinación de la caja fuerte, y se llevaron dinero, joyas y objetos electrónicos. En la misma zona se han producido otros tres robos en casas en menos de una semana. Los vecinos, atemorizados, han empezado a organizar patrullas nocturnas.

“Estamos pensando en formar a los vecinos en seguridad”, ha declarado Lluís Freixas, alcalde de Campllong, pocas horas después del suceso. Tres hombres con parte de la cara tapada sorprendieron a Núria, la hija, cuando, iba a entrar en su casa, una cuidada vivienda ajardinada en una zona rural, rodeada de campos, granjas y sembrados. La amenazaron con un arma blanca y entraron en la casa. Dentro la ataron e inmovilizaron, afirmaron fuentes del municipio. Mientras dos de ellos —extranjeros, según las víctimas del asalto— revolvían la casa, un tercero vigilaba a las dos mujeres. Luego las rociaron con gasóleo para amedrentarlas y forzarlas a revelar la combinación de la caja fuerte. Atadas y empapadas, las dos mujeres tardaron más de una hora en desatarse y poder avisar a los Mossos d´Esquadra.

Ni siquiera Mariàngels Duc, una vecina de una casa cercana que pasó al lado de la vivienda asaltada cuando, supuestamente, los ladrones todavía estaban en el interior. “Vi la luz entendida pero no noté nada. Cuando me he enterado, esta mañana me he quedado helada”, ha explicado Duc, vestida con un mandilón a cuadros. “Cuando tengo que pasar por el bosque de noche, prefiero no pensar”, comenta la vecina.

La policía catalana no ha dado aún ni con los asaltantes ni con el coche de gama alta de la familia con el que huyeron tras el robo. La hija tuvo que ser trasladada al hospital con heridas leves por los golpes que le propinaron los ladrones. Su hermano llegó de Barcelona a toda prisa para acompañarlas tras el traumático suceso.

El alcalde denuncia una “oleada de robos” en la zona y se aventuró a pedir que los vecinos sean más precavidos. “Hay que desconfiar si vemos que se acerca alguien desconocido”, ha asegurado. “Lo más fácil si tenemos sospechas es avisar a la policía”. En el pueblo vecino, Sant Andreu de Salou, se han producido tres robos en viviendas en solo una semana. El domingo pasado —el de las elecciones— hubo dos robos en casas que solo están habitadas los fines semana. Los ladrones se llevaron radiadores, hierros y objetos de chatarrería. El viernes anterior habían entrado en otra vivienda también vacía: los dueños se encontraron todo revuelto al volver de cenar y notaron que su vehículo había desaparecido. También habían sustraído varios aparatos de televisión.

Hartos de los robos, los vecinos han decidido organizarse por su cuenta. En Sant Andreu Salou, un pueblo de masías diseminadas, han comenzado a patrullar por la noche en sus coches particulares. De momento son unos seis o siete hombres, pero los vecinos tienen pensado reunirse para organizar mejor las patrullas. “Vigilamos desde las 11 de la noche”, explicó Marc Esteve, un ganadero del pueblo que participa en la vigilancia. Los vecinos están en contacto con los Mossos d´Esquadra, que conocen la iniciativa y la apoyan. Empezaron hace menos de una semana. “De momento no hemos visto nada sospechoso, ni tampoco ha habido más robos”, afirmó Esteve. La policía catalana declinó ayer comentar los últimos acontecimientos, pero ha anunciado que incrementrará el número de agentes destinados a la prevención de robos en los domicilios..

Hasta ahora, no se habían producido robos con violencia en la zona. “Esto ha cambiado un poco el panorama”, reconoció Francesc Casanovas, alcalde del pueblo. “Estamos un poco asustados”, manifestó. En la misma idea abundó Montserrat Lladó, carnicera. “Tenemos miedo. ¡No tienen ningún reparo y hasta entran con le gente dentro!”, exclamaba tras atender a dos clientas en su establecimiento, situado cerca de una granja.

Tras la muerte violenta de Comas, el comisario de los Mossos d´Esquadra en Girona quiso enviar un mensaje tranquilizador. Ni los robos han aumentado ni ellos han bajado la guardia. Al contrario, se ha intensificado la vigilancia. De momento, no hay consecuencias visibles de ello.