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La Xunta frena su programa contra el cambio climático para adaptarlo a la crisis

“A la vista del contexto presupuestario, y para garantizar la viabilidad real de un futuro programa marco”, dicen, el Gobierno optó por una alternativa más económica

El conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, convocó ayer a la prensa para presentar el primer balance anual de la Xunta sobre el cambio climático, pero en la cita no se habló del esperado plan de actuación contra las emisiones de efecto invernadero que anunció el Gobierno de Feijóo cuando se estrenaba, una vez desechado el plan que dejó pendiente de aprobación el bipartito y que la actual consellería calificó de “irreal e ilusorio”. Un portavoz de Medio Ambiente aclaró ayer que, de momento, el llamado Programa marco galego fronte ao cambio climático 2011-2020 (heredero de la Estratexia que firmó Fraga en sus últimos tiempos) no verá la luz porque el año pasado estaba ya “muy avanzado”, pero “la evolución de la crisis económica obligó a la Xunta a someterlo a un proceso de revisión para adaptarlo a la realidad vigente”.

“A la vista del contexto presupuestario, y para garantizar la viabilidad real de un futuro programa marco”, dicen, el Gobierno optó por una alternativa más económica: hacer “seguimiento” de las actuaciones con las que cada consellería contribuye a combatir el calentamiento e “introducir mejoras” en ellas. “No queremos papeles bonitos que puedan resultar después inejecutables por razones presupuestarias”, concluyen desde Medio Ambiente.

De estas acciones (84 en 2001) da cuenta el informe que se presentó y que se puede consultar en la web de la consellería. Pero en el documento aparecen otros datos que muestran los efectos del cambio climático en Galicia, como un aumento de la temperatura de 0,17°C por década entre 1961 y 2011. En el mar, esta se incrementó a un ritmo de 0,2°C y el nivel de la costa subió dos centímetros también cada diez años, aunque aumentó mucho más en el puerto de Vigo (2,68) que en el de A Coruña (1,39 centímetros).

Los científicos que realizaron el informe para la Xunta citan algunos ejemplos de las consecuencias del calentamiento en 30 años: la vid se ha adelantado hasta 18 días y la patata florece 23 más tarde. La golondrina llega 15 días antes y retrasa otros 15 su partida. Los expertos prevén que la temperatura máxima aumente entre dos y cinco grados y la mínima, entre 1,8 y cuatro en este siglo. Las precipitaciones, cuyo total anual se mantiene de momento, tenderán a reducirse. Lloverá menos días, pero lo hará de forma torrencial.

Por otra parte, según el informe, la emisión de gases de efecto invernadero fue aumentando en Galicia (hasta un 25% más) desde 1990 hasta 2007. Desde entonces (la consellería reconoce que a causa de la crisis pero también debido a las “mejoras tecnológicas” de las industrias más contaminantes, como las centrales de Meirama y As Pontes), los índices decrecieron y se situaron en 2010 en un 6,7% menos que 20 años antes. Las que no han mermado son las emisiones causadas por el transporte o la calefacción, que ganan peso en el total (un 66%, en 2010).