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“Es nuestro hospital, y queremos que siga siéndolo”

Unas 500 personas protestan por el cierre de La Princesa

“Me han operado aquí cinco o seis veces ya, por desgracia”. “A mí me sacaron la muela del juicio en uno de estos quirófanos hace 41 años”. Llovía, pero ayer hacia las seis y media de la tarde el matrimonio formado por Fermín Cuéllar, de 66 años, y María Uría, de 59, estaba en la acera de la calle de Diego de León, frente al hospital de La Princesa, con dos velas en la mano. “Este es nuestro hospital, y queremos que siga siéndolo”, decían. Varios centenares de trabajadores y vecinos (alrededor de 500, según cálculo aproximado de este diario) se concentraron ayer, como llevan haciendo desde que el miércoles pasado el Gobierno regional anunció la transformación del hospital en centro especializado en mayores de 75 años, para protestar contra “el desmantelamiento” de La Princesa.

Pese a la lluvia, que las apagaba, sostuvieron velas, a modo de velatorio, porque creen que los cambios anunciados por sorpresa acabarán con un hospital con 160 años de historia que atiende a más de 300.000 pacientes en 40 especialidades médicoquirúrgicas.

El encierro que iniciaron los trabajadores el viernes pasado en el salón de actos continúa, así como la recogida de firmas en papel. Ayer, hacia las siete de la tarde, había contabilizadas entre 6.000 y 8.000, según una de las trabajadoras encargadas de recogerlas. Asociaciones de pacientes como la Federación de Enfermedades Respiratorias (Fenaer) han manifestado su oposición a lo que consideran un cierre efectivo del hospital, centro de referencia en varias patologías.

El servicio de Hematología ha hecho pública una carta abierta en la que asegura que, tras cerca de 2.000 trasplantes de médula ósea, la transformación de La Princesa en “hospital geriátrico” supondría la desaparición de esta unidad.