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Los acampados frente a Bankia logran cuatro alquileres sociales

La entidad ofrece a inmigrantes que llevan diez días acampados frente a una de sus sedes que paguen entre 200 y 375 euros

Los activistas abandonan su encierro en la sede de Bankia en Gran Vía. Ampliar foto
Los activistas abandonan su encierro en la sede de Bankia en Gran Vía.

Los cincuenta afectados que llevan diez días acampados —por turnos— frente a la sede de Bankia de la Plaza de Celenque consiguieron este miércoles varios de sus objetivos. Cuatro afectados por las deudas hipotecarias consiguieron que la entidad les permita permanecer en los pisos de los que han sido o iban a ser desahuciados a cambio de un alquiler cuya cantidad varía según cada caso y oscila entre los 200 y los 375 euros.

Los cuatro afectados son inmigrantes. A Gloria, una colombiana que reside en Torrejón de la Calzada con su madre y su hija y a las que el pasado 23 de octubre desahuciaron entre enfrentamientos de guardia civiles y vecinos, le han ofrecido permanecer en el piso por un alquiler de 200 euros. A José, un inmigrante peruano que reside en Valdemoro, uno de 280 euros. A Robinson, un inmigrante nigeriano con varios hijos y un nieto a su cargo, de 315 euros. Y a Lourdes, inmigrante ecuatoriana, 375 euros que esta espera poder rebajar.

María, una quinta afectada que reside en Colmenar Viejo, se negó a aceptar una propuesta de acuerdo porque insiste en que la entidad se comprometa a concederle la dación en pago, es decir, que le condone toda la deuda que tiene pendiente. En el resto de los casos las deudas no se perdonan, sino que se posponen.

A una sexta inmigrante cuya familia solo ingresa la ayuda de 426 euros la entidad le ha adelantado que ve difícil que se pueda llegar a un acuerdo por sus escasos ingresos.

Para forzar estas negociaciones, varios activistas se encerraron a medio día en una sucursal de la entidad situada en Gran Vía. No es la primera vez que los afectados, a quienes no permiten entrar en la sede de Celenque, se meten en otras sucursales de la entidad para intentar forzar un acuerdo. La semana pasada ya lo hicieron en una de la calle Alcalá. En cualquier caso, el encierro de ayer no se prolongó más de una hora.

Los activistas mantienen su acampada por las decenas de afectados que esperan su propio acuerdo y también a la espera de que se firmen los alquileres acordados ayer verbalmente. “Y si el lunes no firman estos compromisos, okuparemos con ayuda de afectados e indignados sesenta sucursales”, amenaza Tatyana Roevo, de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas de Madrid.

Por otra parte, Delegación del Gobierno ha ordenado que los afectados retiren las carpas que montaron hace unos días en la plaza de Celenque para cobijarse de la lluvia. Les han informado de que para montarlas tienen que pedir permiso a Delegación.

Varios furgones de antidisturbios merodeaban por la zona en la tarde, lo que les hizo temer un desalojo inminente. Finalmente no se cumplieron sus temores. Los afectados han decidido seguir pernoctando en la calle por turnos.