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Miles de personas se manifiestan en Barcelona por los recortes educativos

La Guardia Urbana cifra los asistentes en 5.500 y los organizadores en 50.000

Exigen que se retiren los ajustes que afectan a profesores y alumnos

Profesores, padres y alumnos se manifestaron ayer en el centro de Barcelona.

El sector educativo vuelve a tomar la calle por los recortes impulsados por las administraciones. Miles de personas (60.000 según los convocantes y 5.500 según la Guardia Urbana) han marchado este sábado por las calles del centro de Barcelona convocados por el Marco Unitario de la Comunidad Educativa (MUCE) –que agrupa sindicatos, AMPAs y estudiantes. Bajo el lema “Por la dignidad y la calidad de la enseñanza pública”, profesores y familias de todos los niveles educativos han partido a las seis de la tarde de la plaza Urquinaona, han recorrido Vía Laietana hasta llegar a plaza Sant Jaume, frente al Palau de la Generalitat. La manifestación iba encabezada por los secretarios generales en Cataluña de los sindicatos CC OO y UGT, Joan Carles Gallego y José María Álvarez, respectivamente, además de Rosa Cañadell, líder del sindicato Ustec (mayoritario en la educación catalana). También han asistido los líderes de ICV, Joan Herrera, y ERC, Oriol Junqueras.

La marea amarilla (símbolo de la protesta educativa en Cataluña) ha teñido las calles céntricas de la ciudad, a ritmo de batucada y coreando lemas como 'La educación no es un negocio, es una inversión', 'Ni ERE, ni paro, ni precariedad. Escuela pública y de calidad' o el ya tradicional 'Rigau divina, trabaja de interina', en referencia a la consejera de Enseñanza, Irene Rigau.

Un grupo de padres de Badalona se han encargado de parte de la banda sonora de esta manifestación. Sin dejar de aporrear los tambores, explican que pertenecen a la plataforma 'Badalona es mou' (Badalona se mueve). Su presidenta, Mercè Cabrera, abunda que en la escuela de primaria en que estudia su hijo han perdido 1,5 profesores y se han tenido que dejar desdoblamientos de clase. La situación de su otro hijo, en segundo de ESO no es mejor. De 25 alumnos que eran en clase el año pasado han pasado a 32 este curso. Además, perdieron hace poco dos semanas de clase de catalán porque el profesor se puso enfermo y la lección no se pudo reprender hasta que llegó el sustituto, pasados 10 días lectivos. "Estamos aquí para intentar cambiar toda esta situación, aunque sabemos que es muy difícil", asienta Cabrera.

En actitud reivindicativa y tras una gran pancarta amarilla que rezaba 'Educación especial en lucha', también ha asistido el claustro de la escuela de educación especial Can Rigol de El Prat de Llobregat. Denuncian que este curso necesitaban dos profesores más para atender a 15 alumnos nuevos, pero la plantilla no se ha modificado, cosa que ha obligado a repartir a los recién llegados entre las clases existentes, que "han quedado masificadas". La directora del centro, Rosa Rodríguez, también lamenta que los recortes hayan dejado a muchas familias sin la beca comedor, especialmente en esta escuela donde el precio de este servicio es de 190 euros mensuales, más caro de lo habitual porque se necesitan más monitores. "En nuestro centro los recortes son muy graves porque atentan contra la igualdad de oportunidades de nuestros alumnos, que son discapacitados", alerta un profesor.

Con esta protesta, la comunidad educativa quiere exigir que se sustituyan las bajas del profesorado desde el primer día, y no a partir del undécimo día lectivo como hasta ahora (después de la reforma que aplicó el Ministerio en abril). Los convocantes también piden que el gobierno dé marcha atrás en el aumento de las ratios de alumnos por clase, del incremento de las horas lectivas del profesorado (esta última medida está permitiendo a la Generalitat ahorrarse la contratación de centenares de docentes) y exigen que se pague el 100% del sueldo a los sustitutos (ahora solo se les abona el 85%)

En el manifiesto, el MUCE también censura que se recorten las becas comedor y de libros de texto en un momento en que la pobreza infantil rebasa el 25%. También exigen que se contraten cuidadores y otros especialistas para atender a los alumnos con dificultades de aprendizaje y que se suprima la tasa de 360 euros de la Formación Profesional de grado superior.