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Un paisaje tan valioso como la Lonja

La Universitat de València reclama en un documental, una exposición y un libro respuestas políticas para la Huerta

Exposición de Hortografías.
Exposición de Hortografías.

"La desaparición de un paisaje cultural como la Huerta de Valencia debería tener el mismo significado que dañar la Lonja de la Seda", argumentaba Joan Romero en la Facultad de Geografía e Historia al presentar este martes, junto al rector de la Universitat de València, Esteban Morcillo, un nuevo proyecto sobre la Huerta sustentado en tres soportes: audiovisual, ensayístico y expositivo. El libro lleva por título el significativo subtítulo de Paisaje cultural  con futuro incierto e incluye textos de expertos internacionales como Thomas F. Glick, Roland Courtot o Beatriz L. Globellina, junto a máximos especialistas autóctonos como Enric Guinot, Carles Sanchis, Ignacio Diez, Jorge Hermosilla, Rafael Mata, José Pio Beltrán, Juan B. Marco, Antoni Furió y Antonio Montiel.

Con Romero, es coeditor y coordinador Miquel Francés, autor asimismo de la espléndida exposición fotográfica Hortografíes que se acaba de inaugurar en el Museo de las Ciencias y que va de los paisajes más sugerentes al detalle multicolor de algunos de sus frutos. Como las fotografías, el  documental dirigido por Vicent Tamarit y titulado La Huerta a la vuelta de la esquina recorre la Huerta en sus distintos espacios y  de las estaciones del año, dia o noche.Tamarit espera que el documental despierte sensibilidades sobre el paisaje agrario próximo a Valencia similares a las que despiertan el desamparo de  paisajes naturales más lejanos.

Romero considera que el tiempo de los informes, documentos y los estudios está llegando a su fin y que es el momento de las propuestas y de la acción política

Romero considera que el tiempo de los informes, documentos y los estudios está llegando a su fin y que es el momento de las propuestas y de la acción política.  Como afirma en la introducción del libro, "es el tiempo de los compromisos políticos". Y es que "tal vez sea la última oportunidad para garantizar la supervivencia de un paisaje cultural milenario de alto valor simbólico y de gran proyección internacional". Considera como principal obstáculo la "falta de voluntad política de los gobiernos regionales"  a la hora de impulsar planes territoriales o sectoriales e instrumentos de gestión adecuados a la realidad. El penúltimo intento fallido ha sido el Plan de Acción  Territorial de Protección de  la Huerta, que duerme el sueño de los justos, ausente incluso su alma mater, Arancha Muñoz, que dejó no hace mucho la Administración autonómica.

Tanto José Pio Beltrán, coordinador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en la Comunidad Valenciana, como  Morcillo y  Romero subrayaron el valor estratégico de este enclave agrario metropolitano. Pero son conscientes de que ya no basta, de que prácticamente está todo dicho. El mejor indicador político sobre la salud cultural de los valencianos sería, observa Romero,  "que éste fuera el último libro sobre la Huerta".  Se trata de un libro con tres núcleos. El primero, que lo estudia como paisaje cultural construido en el tiempo.

El segundo es una denuncia severa sobre los procesos actuales, que pueden abocar a la destrucción de lo que queda de la Huerta y que sería, como señala en el capítulo final del libro Rafael Mata, "expresión de un fracaso colectivo", tanto de la sociedad como de la clase política. Caso de producirse, ambos habrían "dilapidado en poco tiempo una herencia secular de recursos, saberes y civilización". El tercer núcleo mira al futuro con propuestas y es probablemente  el más novedoso al contemplar la Huerta como reserva de producción de alimentos, asociada al consumo saludable y al valor también saludable del propio paisaje.