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Trias prioriza la intervención de paseo de Gràcia sobre la de la Rambla

La FAVB considera que hay otras reformas más urgentes en los barrios

Barcelona gastará 5 millones de euros en lavarle la cara a la avenida

Perspectiva del paseo de Gràcia con el mar de fondo.

La primera gran intervención urbana que realizará el gobierno convergente de Barcelonas es la “puesta al día” del paseo de Gràcia. El alcalde Xavier Trias anunció ayer la inversión de 5,1 millones de euros y que conllevará, entre otras, la mejora de la iluminación, el pavimento, la integración de sensores y puntos de conexión 4G y el mobiliario urbano antes de la Navidad de 2013. “Su regeneración inmediata es imprescindible tras el deterioro que está sufriendo”, justificó Trias.

La reforma fue presentada por Trias, que compareció junto a Antoni Vives, tercer teniente de alcalde, y Gerard Ardanuy, regidor del Eixample. Vives comenzó la exposición mostrando un gráfico que muestra la densidad de fotos que se toman en cada sitio de la ciudad. A más rojo, más fotos. Paseo de Gràcia ocupaba un lugar destacado. El detalle no es baladí. “Queremos que la calle sea un paseo premium , un gran escaparate comercial, pero también identitario y ciudadano”, agregó Vives. El 24% del total del gasto de los turistas extracomunitarios en España se hace allí, según Turismo de Barcelona.

Los trabajos comenzarían en el primer trimestre del próximo año. Sin embargo desde hace semanas se ha comenzado un plan de choque de reparación de aceras, mobiliario y actuaciones en el alcantarillado. Para el alcalde —más allá de las imágenes de “suciedad” y “falta de mantenimiento” que denunciaba Antoni Furest, el vicepresidente de Amics de Paseo de Gràcia, y que recopilaron en un álbum que le dieron al Consistorio— la mayor muestra de la necesidad de la intervención son los huecos que deja en la calle el robo de las tradicionales baldosas de las aceras, mejorar las baldosas, “que se han convertido en un souvernir para los turistas. Si estuvieran bien puestas no se las llevarían”, dijo.

La reforma estrena el despliegue de la ‘smart city’ que promulga Vicente Guallart

El alcalde aseguró que hay un “clamor” por la reforma. Señaló a los “vecinos”, pero, sobre todo, a los comerciantes, que insistentemente denuncia el abandono del paseo. Desde el PSC sumaron al cóctel de factores “el sentir el aliento de una ligera presión mediática”, según la edil Assumpta Escarp. La Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona explicaron que no están en contra de la reforma, pero consideran que hay otras intervenciones más prioritarias. “Hay zonas de las ciudades que necesitan trabajos físicos para que no se rompa la cohesión social, como Can Clos o la zona del Besòs”, aseguró Jordi Bonet, el presidente de la entidad.

Preguntado al respecto de las prioridades, el alcalde aseguró que hay asuntos importantes para la ciudad que “no dependen de nosotros, sino que están ligadas a otras administraciones, a la Generalitat”, dijo en referencia a la Cárcel Modelo. Respecto a otro sitio que se lleva muchas fotos, la Rambla, solo apuntó a decir que también es una “prioridad”.

La reforma también hará que se eliminen 100 plazas de la zona azul y se reorganice la carga y descarga. Sobresale la inversión de 550.000 para dotar al paseo de una capa de sensores que permitirán desarrollar programas como el riego inteligente, control de la iluminación y de medida de flujos de tránsito. Un paso adelante para acercar la ciudad a los postulados de smart city, el paradigma urbanístico que pregona el arquitecto jefe Vicente Guallart.

La oposición no recibió bien el anuncio. El PSC lo tildó de “maquillaje de pacotilla a precio de oro” y denunció que no afronta los problemas reales de la vía. Desde ICV aseguraron que “para un alcalde cualquier calle de la ciudad tiene que ser un espacio premium” y pidieron la misma “urgencia inversora” en los equipamientos pendientes en los barrios.