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El único concejal de UPyD en Galicia deja el partido y le augura un fracaso electoral

Antonio Amorín negociará con el partido qué hacer con su acta

La crisis interna que vive Unión Progreso y Democracia (UPyD) en Galicia da un paso más y se cobra una pieza institucional. Su único cargo electo en la Comunidad, el concejal de Baiona Antonio Amorín, ha dejado de militar en UPyD y estudia qué hacer con el acta que logró bajo esas siglas. Vaticina además una inminente debacle de la formación en las autonómicas del 21 de octubre: “El partido está destrozado”.

En las elecciones municipales del pasado año Amorín, que hace más de una década había sido concejal del PP, obtuvo el 8,12% de los votos de Baiona y se convirtió en el único cargo electo de su formación en cualquier Administración de Galicia. Desde entonces, según asegura ahora, el distanciamiento con la dirección estatal del partido que lidera Rosa Díez ha ido en aumento. Hasta el punto de que hace medio año, y sin que ni él ni UPyD lo hayan revelado hasta ahora, pidió su baja como militante.

A partir de entonces, guardando silencio “por respeto al partido”, siguió representando como independiente a la formación con que se presentó a las elecciones. “Pero me acaban de comunicar que ya no puedo hablar en nombre del partido, así que no tiene sentido que siga siendo concejal con sus siglas”, argumenta para explicar el motivo por el que desvela ahora su situación.

Fuera del partido y sin poder representarlo como independiente, Amorín anuncia que quiere abrir un diálogo con UPyD para decidir qué hacer con su acta de concejal. “Si hay entendimiento, no tengo ningún problema en dejarla, pero aunque el partido fue importante para lograr los votos y salir elegido, no fue menos importante el equipo de personas que formé”, argumenta, y plantea de cara a esa negociación que “hay unos compromisos con los ciudadanos a los que yo llegué que hay que cumplir”.

La crisis abierta en Baiona, según fuentes del partido en Pontevedra, es una batalla más de la guerra que vive la formación en esa provincia. Pese a ser la circunscripción en la que tiene más apoyo, el cabeza de lista por Pontevedra a las autonómicas será el santiagués José Canedo, candidato a la Presidencia de la Xunta, en un movimiento que militantes pontevedreses han criticado en público como una “imposición” de la dirección estatal.

Preguntado por esa situación interna, Amorín asegura que ya está suponiendo una sangría de afiliados y augura que repercutirá en las expectativas electorales. “Si el partido estuviese organizado podría pensar en conseguir un diputado por Pontevedra, pero no lo está y volverá a fracasar”, argumenta. El edil baionés lamenta que “presumimos de querer hacer un partido diferente y en el fondo hacemos todo exactamente igual que el resto de los partidos”.