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Duelo de miserias e insultos personales en la Asamblea de Madrid

Gordo, Gómez y Aguirre protagonizan un bronco cruce de acusaciones

El PSM pide "el blindaje constitucional del sistema de pensiones"

UPyD apuesta por una reforma del Estado para ponerlo al servicio del ciudadano

Tomás Gómez señala a Esperanza Aguirre durante el debate. Ampliar foto
Tomás Gómez señala a Esperanza Aguirre durante el debate.

Las sesiones de la Asamblea de Madrid siempre han estado caracterizadas por el anonimato. Su formato, que muchas veces obliga a extenderse más allá de la madrugada, no ayuda a que los ciudadanos sigan atentos lo que piensan, proponen, votan y deciden sus representantes. Un buen porcentaje de madrileños ni siquiera podría ubicar físicamente el Parlamento regional (está en Vallecas). En ocasiones como las de hoy, quizá sea un alivio. Con la excepción de UPyD, los primeros espadas del resto de partidos han alimentado un muy bronco debate del estado de la región. “Ha habido debates más duros en contenido, pero no en las formas”, reflexionaba apesadumbrado uno de los veteranos del hemiciclo.

Esperanza Aguirre, Tomás Gómez y Gregorio Gordo han terminado mezclando los reproches personales con la ideología. “Estoy preocupada porque ha habido mucha terminología violenta en nuestros discursos”, ha reconocido la propia presidenta. Antes de que la sesión en derivara en bronca, el tono de la primera hora se ha caracterizado por la pausa de Ramón Marcos. Y eso que el portavoz adjunto ha tenido que improvisar su intervención porque el titular, Luis de Velasco, sufrió un cólico anoche. “Hace falta un nuevo proceso constituyente en este país. No hay democracia sin responsabilidad, a políticos más irresponsables, menos poder para la calle”, ha criticado el número dos de UPyD, que ha insistido en la idea de su formación de reformular el modelo de Estado.

Ramón Marcos, durante su intervención. ampliar foto
Ramón Marcos, durante su intervención.

“Hay ejemplos chuscos con las duplicidades que existen. A veces, a dos paradas de Metro hay el mismo servicio a un coste enorme… ¿Por qué fusionar solo municipios? ¿Por qué no fusionar comunidades?”, ha planteado. "Solo debería haber un coche oficial, el de la presidenta, y reducir más los cargos de confianza. Puede que no suponga un gran ahorro, pero son medidas ejemplarizantes", han sido otras de sus propuestas concretas, entre las que también figura la fusión de carreras o “la sinrazón por la expansión del Metro”.

Aguirre ha reconocido que, "de haber sabido de la crisis que se avecinaba”, habría ralentizado” las obras del suburbano y le ha dado hasta “la enhorabuena” por su discurso mientras “hacía votos para la recuperación temprana” de De Velasco. En contra de la corriente general entre sus diputados, Aguirre lleva tiempo tendiendo puentes a la formación magenta, barruntando ya que el PP necesitará su apoyo en un futuro gobierno de coalición. Las críticas de UPyD a la gestión de Caja Madrid y, por extensión Bankia, no la han cambiado de parecer, aunque ha terminado su cruce dialéctico con el partido más pequeño con una pulla que más de uno comparte en UPyD: “Hablan de que sobran los cargos de confianza… ¡Y resulta que tienen en Asturias un diputado con seis asesores!”.

Los arrullos y las críticas elegantes del primer bloque han cambiado abruptamente cuando el portavoz de IU, Gregorio Gordo, ha sacado el látigo en un tono más agresivo a la gestión del Ejecutivo autonómico. “La tartera, el casino y el éxodo es el escenario de excelencia que se nos propone (…) El ¡que se jodan! es el grito que se escucha cada mañana en los despachos de la Comunidad de Madrid”, ha cargado Gordo. “Cada vez que se reúnen dos personas del PP es para conspirar contra el Estado del Bienestar. ¿Creen que con tantos jóvenes en paro va a haber paz social? ¿Su futuro pasa por ser crupier o stripper?", ha proseguido en un estilo más callejero antes de exigir que “el que quiera colegios privados se los pague", en alusión a las subvenciones y apoyos del Gobierno regional a colegios que separan por sexo.

Gregorio Gordo gesticula durante su discurso. ampliar foto
Gregorio Gordo gesticula durante su discurso.

Aguirre ha entrado sin pensárselo en el cuerpo a cuerpo. La lideresa, a la que casi le ha faltado apelar al choque de civilizaciones, le ha replicado cuestionando su posición dentro de IU y cargando contra los principios de su partido. "Jamás he escuchado un discurso tan falso, totalitario, demagogo y en definitiva comunista. Quizá se deba a que le estén moviendo la silla en IU. Igual está usted así porque Ángel Pérez le está planteando alguna alternativa. ¡Si hasta los miembros del PSOE le aplauden más que nunca! Y le pido que se ponga el telepronter, hable más despacio", ha enseñado los colmillos. Muchos dan por hecho el relevo de Gordo en un cónclave previsto para diciembre. El actual portavoz seguiría de diputado, aunque aún no hay nada cerrado.

"Estas exageraciones y salidas de tono suyas... Dice que he declarado la guerra a la vida de los madrileños. Me gustaría que se mantuviera más moderado, señor Gordo, porque si no se va a convertir en el señor Gordillo", se ha gustado Aguirre en referencia a Juan Manuel Sánchez, el diputado regional de Andalucía y alcalde de Marinaleda. La dirigente del PP también le ha echado en cara su “arrogancia soviética”. Gordo no se ha mordido la lengua en su turno: "Cuando hable del Partido Comunista use un antiséptico bucal y respete a los camaradas que se dieron la vida por la democracia, ¿vale?".

Tomás Gómez, secretario general del PSM, el principal partido de la oposición, ha entrado en escena con unas formas menos intensas y más académicas que el incendio verbal que le ha precedido. "Somos más que un grupo de personas, somos una comunidad, una promesa de protección mutua" frente a la idea de que "el Estado aportará pero nunca sustituirá a los ciudadanos", ha calentado motores, con un discurso más centrado en la política nacional, en la gestión de Mariano Rajoy, que en la de Aguirre. "Espero que no le moleste señora Aguirre que me refiera al Gobierno de España cuando usted ha estado ocho años haciendo oposición al anterior Gobierno español. Y Madrid no es una isla", ha dicho barruntando por dónde vendrían algunas de las réplicas del Gobierno madrileño.

La economía ha marcado buena parte de la oratoria de Gómez, antes de que entrada en vericuetos más personales. "Madrid no es una Comunidad cualquiera. Le propongo a este Parlamento que exija el blindaje del sistema de pensiones al Parlamento nacional, para las prestaciones actuales y futuras", ha puesto sobre la mesa. Aguirre le ha ignorado alegando que no es de su competencia. También la idea del PSM de recuperar el impuesto de sucesiones y donaciones. “Y encima mantienen regalos fiscales al 3% de los más ricos mientras quieren poner tasas y peajes”, ha censurado.

La superpoblación de asesores —según la oposición— en la Comunidad también ha marcado su agenda. "Vamos a hablar de mamandurrias, señora Aguirre. ¿Después de 29 años en cargos públicos duda de los políticos? Le sobran los médicos, profesores, lo que nunca le sobra es su personal de confianza… Cuando llegó al Gobierno había 700. Ahora 1.500 solo para garantizar que su imagen permanezca inmaculada pase lo que pase", ha entrado más de lleno, a cara de perro, para afirmar que “el 40% de los cargos del Gobierno tiene títulos nobiliarios”.

Aguirre ha recogido el guante saludando a los socialistas Rafael Simancas y Jaime Lissavetzky, presentes en la tribuna y que no guardan precisamente una buena relación con Gómez. "Ya que ha presentado su candidatura para sustituir a Rubalcaba, vamos a hablar del debate del estado de la región", ha echado sal a la herida. No se ha quedado ahí. Aguirre ha recordado épocas más gratas por las que ha pasado el PSOE. "Dice que soy la bestia negra de los madrileños, no digo que no, pero tenemos el doble de diputados que el PSOE en Madrid. Jamás se había dado esta diferencia. Y le recuerdo que Madrid era un bastión socialista". "Le recuerdo que ustedes estuvieron aquí en el Gobierno, pero igual no lo recuerda porque era muy joven", ha insistido. Joaquín Leguina estuvo al frente de la Comunidad entre 1983 y 1995

Gómez muestra un vídeo de Aguirre. ampliar foto
Gómez muestra un vídeo de Aguirre.

El ambiente se ha terminado de encrespar cuando Aguirre ha cuestionado el rechazo del PSM a Eurovegas. "Dice que ahora no le gustan los casinos y resulta que Parla compitió para tener el de Aranjuez". "El Partido Socialista de Cataluña lo apoyaba allí, ¿y ustedes no?", ha recordado, dejando sin argumentos a la bancada de izquierda. De nuevo con la palabra, Gómez ha recrudecido su discurso. "Es mejor salir como yo en el New York Times que en el Washington Post como Nixon. Usted es frívola y arrogante". La trama Gürtel sobrevolaba la Asamblea de Madrid. A continuación, Gómez ha criticado el recorte de 26 millones en becas de comedor y libros mientras "no le falta un euro a los colegios integristas que separan por sexos".

Y ha intentado sorprender tirando de tecnología. "Le he traído un espejo para que los madrileños vean a quién tienen enfrente", ha dicho Gómez, intentando enseñar un vídeo —no se veía— en su iPad sobre la campaña contra la subida del IVA que Aguirre encabezó contra el Ejecutivo de Zapatero. "He traído el espejo de lo que es usted, que no respeta a los que tienen peor hándicap de golf", ha insistido, antes de mostrar su gratitud "a la educación pública que permitió que el hijo de una mujer que fregaba escaleras sea profesor de universidad", en referencia a sí mismo. Aguirre ha tenido la última palabra, tirando de un clásico —la gestión de Parla— y con una última ocurrencia a raíz de las contrataciones de profesores nativos a dedo que se le reprocharon. "¿Y cómo entró usted de profesor asociado en la Carlos III? ¡A dedo! ¡A dedete!".