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Bonsáis y Madrid sin Eurovegas

El artista, gran defensor de la naturaleza y de la arquitectura honesta y funcional, enfatiza su rotundo rechazo a un no lugar: Eurovegas, un modelo ajeno a la cultura mediterránea

El artista José Manuel Ballester en las escaleras de la Biblioteca Nacional.
El artista José Manuel Ballester en las escaleras de la Biblioteca Nacional.

1. Un olmo. Está enfrente de la Biblioteca Nacional y debería estar catalogado, como el resto de árboles si hubiera más sensibilidad hacia la naturaleza. Pero se han destruido muchos porque no ha habido ni hay cultura de mantenimiento.

2. Plaza de la Paja. Era el centro más importante antes de construirse la plaza Mayor. Se llamaba así porque la gente pagaba con paja sus tributos al cabildo. Está muy bien dentro de la dificultad de la pendiente y acaba en el pequeño jardín del Príncipe de Anglona, diseñado por Nicolás Chalmandrier en el siglo XVIII.

3. Jardín de los Bonsáis de Alcobendas. Me he aficionado a los bonsáis tras viajar a China. Reproducen a pequeña escala la naturaleza creando una intimidad, un microcosmos. Este está dentro del Jardín de la Vega, en un recinto precioso. (Avda. Olímpica s/n)

4. Quinta del Pardo. Es un jardín restaurado en varias ocasiones. Está muy bien integrado en el espacio, junto al palacio, parece que era una quinta de caza. Cultiva una especie de autoabastecimiento que me recuerda al de los monasterios. Es un recinto amurallado donde hay olivos, almendros, árboles frutales y un jardín afrancesado. Se puede acceder por las puertas del Pardo.

5. La Peineta. Es el edificio con más carácter y personalidad de Madrid. Sus arquitectos, Cruz y Ortiz) son muy buenos, silenciosos, racionalistas que no atienden a lo mediático, sino a los problemas funcionales sin renunciar al sentimiento estético.

Doble Premio Nacional

José Manuel Ballester (Madrid, 1960) estudió Bellas Artes en la Complutense. Pintor y fotógrafo, ha expuesto, entre otros lugares, en el Reina Sofía, que tiene fondos suyos. Ha recibido dos Premios Nacionales, el de Grabado 1999 y el de Fotografía 2010.

6. Centro de Salud San Juan de la Cruz. Sus arquitectos, José Manuel López-Peláez y Javier Frechilla están muy centrados en la función de lo público. Creo en la Sanidad como servicio y no como negocio. Y este ambulatorio se hizo con esa filosofía. (Juan de la Cruz s/n, Pozuelo).

7. Museo de Arte Público. Este museo en los bajos de un puente, que suele ser residual, sin utilidad, se resolvió con mucho acierto con un jardín de esculturas de Miró, Palazuelo, Chillida... Es un ejemplo de cómo se pueden buscar soluciones a sitios que pueden acabar siendo nidos de basura, como se está haciendo mucho en Nueva York, por ejemplo, con la High Line, una antigua vía de ferrocarril convertida en un parque elevado. (Castellana, 40)

8. Biblioteca Nacional. Por la misión que tiene como depositaria de toda la cultura escrita, y cómo se adapta a los tiempos con Internet. Tiene un gran reto por delante, el de asimilar esa gran tarea en un momento difícil de nuestra cultura. Tiene fondos sorprendentes, como los códices de Leonardo. Es un museo silencioso con un potencial muy grande. (Recoletos, 22)

9. Hipódromo de la Zarzuela. Une la ingeniería y la estética demostrando que ambas no tienen por qué estar reñidas. Empezó a construirlo Agromán antes de la Guerra Civil y se concluyó después, lo cual es una demostración de cómo en España había una capacidad muy progresista de innovación.

10. No construcción: Eurovegas. Es un no lugar que aún no existe. Hay que provocar una reflexión que no se ha hecho y es primordial. Su propio nombre ya indica que es un modelo que no es el nuestro, sino de la cultura de ocio americana de las grandes moles y centros comerciales. No atiende a nuestro contexto.