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La crisis fuerza al alcalde de Málaga a aparcar su enemistad con la Junta

De la Torre y el delegado del Gobierno acuerdan colaboración pragmática

El metro de Málaga centra la prioridad de la colaboración

El nuevo delegado de Gobierno de la Junta, José Luis Ruiz Espejo, en la primera reunión con el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre. Ampliar foto
El nuevo delegado de Gobierno de la Junta, José Luis Ruiz Espejo, en la primera reunión con el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre.

En tiempos de una escasez presupuestaria tan cruda e inevitable como la actual, resultan especialmente absurdas ciertas peleas, como la pugna que recurrentemente mantienen el Ayuntamiento de Málaga y la Junta, a cuenta de casi todo. El alcalde, Francisco de la Torre, y el flamante delegado del Gobierno de la Junta en la provincia, José Luis Ruiz Espejo, escenificaron este martes el inicio de una nueva etapa y en la primera reunión entre ambos acordaron concentrar sus esfuerzos en llevar a término actuaciones que ya están en marcha con más o menos dificultades, con el metro como prioridad y casi misión exclusiva.

Los grandes temas que originan sus principales discrepancias quedan apartados porque buena parte de ellos resultan en estas circunstancias inabordables. Es sorprendente por ejemplo que en casi una hora de repaso de actuaciones pendientes, ni siquiera saliera a relucir el macrohospital, asunto que tantas espinas ha clavado en las relaciones entre las dos administraciones en los últimos años.

Las dificultades presupuestarias obligan a priorizar acciones conjuntas

Tampoco se habló de otros temas que han consumido arduas discusiones como si el el parque en el antiguo Campamento Benítez debe ser periurbano o metropolitano, esto es, si paga el Ayuntamiento o la Junta. Y cuestiones atascadas que se abordaron como el proyecto del futuro auditorio fueron meramente para testimoniar lo importante que sería.

Raramente, una reunión entre De la Torre y un delegado de la Junta concluye con mensajes tan coincidentes por ambas partes, sin apostillas ni ironías, como la mantenida este martes con Ruiz Espejo. Hace dos años, la entonces delegada del Gobierno Remedios Martel sentó a un núcleo de delegados de las distintas consejerías con el alcalde y un equipo de concejales para desbloquear asuntos pendientes, y cada parte ofreció una versión muy diferente, lo que para la Junta eran avances, para el Ayuntamiento eran trabas.

En un escenario radicalmente distinto, donde la inversión en grandes proyectos es una utopía y las cuentas públicas a duras penas dan para la supervivencia, Ayuntamiento de Málaga y Junta apuestan por abordar solo las materias posibles. “Ha quedado clara la postura de colaboración, la necesidad de sumar esfuerzos ahora más que nunca en estos momentos de dificultades presupuestarias para resolver los problemas de los ciudadanos”, expuso De la Torre, quien enfatizó que es momento de sacar a relucir “las lealtades” para “aprovechar bien los recursos disponibles y sumarlos”.

Será más fácil acometer aquello en lo que estemos de acuerdo

Ruiz Espejo, delegado del Gobierno de la Junta en Málaga

El delegado de la Junta, que recalcó que el encuentro sirvió para ratificar un compromiso de colaboración “leal, sincera y responsable”, apeló también a las dificultades presupuestarias y dijo que dada la escasa disponibilidad de recursos, los esfuerzos deben centrarse en “priorizar aquello que podemos llevar adelante”. Las nuevas relaciones entre la Junta y el Ayuntamiento debe estar marcadas por el pragmatismo, según Ruiz Espejo. “Siempre podremos impulsar con más facilidad aquello en lo que estemos de acuerdo”, apreció.

Y la prioridad compartida por ambas administraciones, y dadas las circunstancias la materia que casi en exclusiva va a concentrar estos esfuerzos de colaboración es la terminación de las obras del metro y el cumplimiento del calendario que el pasado 25 de julio anunció la consejera de Fomento y Vivienda, Elena Cortés, en la comisión mixta de seguimiento. Para el Ayuntamiento es “esencial” sobre todo el cumplimiento en la restitución de las calles afectadas por las obras entre la estación María Zambrano y el río Guadalmedina para resolver las molestias a los vecinos.

La Junta se ha comprometido a devolver la actividad “normal” a Callejones del Perchel a final de año y a tener reurbanizada la calle en el primer trimestre de 2013. Las líneas 1 y 2 desde sus extremos en Teatinos y el Palacio de los Deportes, respectivamente, hasta la estación central de ferrocarril, donde se unen, empezarán a circular en el último trimestre de 2013. Y durante el año siguiente, 2014, entraría en servicio el tramo hasta Guadalmedina que ha permanecido completamente paralizado durante tres meses y se reiniciaron las obras a finales de julio.

El delegado de la Junta se comprometió también este martes a mantener el plan de turismo convenido con el consistorio para mejorar el entorno del Museo Picasso y la catedral, terminar la ampliación del Parque tecnológico, y acabar las obras del conservatorio.

A partir de ahí, el resto de materias serán ahora objeto de examen de su estado actual por cada uno de los delegados y concejales para priorizar y concretar actuaciones. De la Torre ya adelantó que las prioridades del consistorio pasan por resolver algunas cuestiones culturales como el uso del teatro romano y la financiación de la orquesta sinfónica, y en materia de agua la construcción de un nuevo emisario en cada una de las dos depuradoras en funcionamiento y cubrirlas para evitar malos olores.

Ejemplo de la nueva etapa, fue el reconocimiento que hizo De la Torre a la labor de Ruiz Espejo en el Ayuntamiento de Antequera, donde era concejal hasta su nuevo cargo, y destacó que por ello tiene sintonía en algo que reivindica desde hace tiempo, que le traspasen competencias para actuar en rehabilitación de viviendas y acometer ya un primer plan en La Palmilla.