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arte

Cubos con ‘label’ eibarrés

El estadounidense Jedd Novatt concluye tres nuevas esculturas en Alfa Arte.

Del taller guipuzcoano han salido la mayoría de las obras de su serie 'Chaos'

El escultor estadounidense Jedd Novatt junto a las tres obras realizadas en el taller industrial Alfa Arte de Eibar. Ampliar foto
El escultor estadounidense Jedd Novatt junto a las tres obras realizadas en el taller industrial Alfa Arte de Eibar.

Al escultor Jedd Novatt (New York, 1958) solo le falta empadronarse en Eibar. El artista, que acaba de finalizar los últimos retoques de las tres esculturas monumentales que salen de los talleres de Alfa Arte ubicado en la localidad guipuzcoana, realiza sus esculturas en Euskadi desde hace años. La serie Chaos, que Novatt comenzó a trabajar hace 12 años, está salpicada con nombres que reflejan su devoción por Euskadi; Mundaka, San Sebastián, Gernika, Pamplona, Eibar o Vascos). A estos cubos se suman a partir de ahora Torsión, Meteoro y Bizkaia. Las esculturas saldrán pronto de Alfa Arte, especializado en la elaboración de obras monumentales, hacia sus lugares de destino. Fue en 2005 cuando el artista empezó a coquetear con el taller industrial eibarrés, un estudio en el que el artista señalaba a este periódico en su anterior visita el año pasado que se trabaja de forma diferente a otros lugares porque el" trabajo artesanal y la complicidad con el equipo es total".

Algunas de las obras de Novatt, que vive en París, se han expuesto en la exposición de escultura monumental que cada año Sotheby´s celebra en Chastworth House, en Inglaterra, otras han viajado por el mundo a través de distintas exposiciones y la mayoría de ellas están ya en manos de coleccionistas privados. Pero Novatt, aunque satisfecho con el resultado de estas obras, considera que aún debe continuar con la serie antes de comenzar a recorrer otros caminos. “No siento que haya acabado con Chaos. Continuaré mientras sienta que no está acabada. Hace 30 años yo hacía cosas totalmente diferentes. Cuando he finalizado un periodo siempre he sentido que ha finalizado. Ahora llevo 12 años con esta serie y sin embargo siento que acabo de empezar. Aún me queda un enorme trabajo hasta terminar de comprender esta idea. Cuando termino una obra apenas tengo un segundo de complacencia y ya estoy excitado pensando en la siguiente. Creo que estoy en el buen camino pero no se exactamente lo que busco. Creo que necesitaré mucho tiempo para comprender esta idea, aunque también podría pasar que de repente sienta que he llegado al final”, explica el autor. 

Aunque su estilo es fácilmente reconocible y a simple vista no parece haber una gran diferencia entre unas esculturas  y otras, la realidad es otra. “A veces la gente no aprecia las sutilezas en el arte cuando éste no es figurativo. Uno ve 25 paisajes de Van Gogh y cada uno de ellos es distinto, sin embargo no sabemos apreciar igual la sutileza si las 25 obras de un artista son abstractas. Si las miras bien son totalmente distintas, emocionalmente distintas, estéticamente distintas. La gente quizá solo vea cubos, pero los cubos son una manera de romper el espacio, yo utilizo los cubos igual que un pintor utiliza el óleo. Lo mismo sucede si tienes un espacio vacío y colocas en él una, dos, o tres obras. En ese momento has cambiado el espacio. Eso es lo que yo busco” , opina.

En estos tiempos en los que el arte efímero ha conquistado su propio espacio y está tan presente en nuestra sociedad Novatt siente que es casi una rara avis. Mis esculturas, por sus materiales duraderos, como el bronce o el aluminio, son en parte un contrapunto a otras muchas obras de carácter efímero que ahora se hacen tanto, que algunos llaman conceptuales aún cuando todo es conceptual. Ya casi es una rareza y para mi una pequeña rebeldía hacer algo perdurable en estos tiempos”, concluye.