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Vela: “El modelo de financiación es un fracaso colectivo estrepitoso”

“Antes que del PP, en esta reivindicación, tenemos que ser valencianos”, asegura el consejero

Soler, Pascual, Vela, Pérez y Torrent, en la mesa de Claustre Obert sobre financiación.
Soler, Pascual, Vela, Pérez y Torrent, en la mesa de Claustre Obert sobre financiación.

El titular de Hacienda y Administraciones Públicas, José Manuel Vela, admitió este martes que la financiación autonómica ha sido “un fracaso estrepitoso” de la Comunidad Valenciana.

Vela participó junto Francisco Pérez, director del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE); Carlos Pascual, presidente del Consejo Social de la Universitat de València y miembro de AVE, el decano de la Facultad de Económicas, Vicent Soler, y el delegado de EL PAÍS en la Comunidad Valenciana, Josep Torrent, en un acto organizado por Claustre Obert, espacio de debate creado por el periódico y la institución académica.

El consejero reclamó que se mantenga “el espíritu de La Nau” —el espacio que acogió el debate de Claustre Obert— para que todos los grupos políticos alcancen un pacto político que resuelva “el maltrato histórico” que ha sufrido la Comunidad Valenciana en materia de financiación autonómica.

“Antes que del PP, en esta reivindicación, tenemos que ser valencianos”, admitió Vela, que indicó que peleará para que el Gobierno arbitre, cuanto antes, mecanismos correctores a la actual situación. El titular de Hacienda recordó que la Generalitat está muy endeudada porque los Gobiernos valencianos podían optar por conformarse o tener aquello que otras autonomías tenían. “La deuda ha sido un recurso legítimo”, sentenció.

“La deuda ha sido un recurso legítimo”, explicó

el consejero

“Todo el esfuerzo inversor está anotado en las cuentas de la Comunidad Valenciana”, prosiguió el consejero de Hacienda, “mientras que toda la inversión de Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla y León está anotada en las cuentas del Estado”.

En su intervención, José Manuel Vela agradeció a la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) que hubiesen despertado el debate social sobre la financiación autonómica y lamentó que otras voces no se hubiesen levantado mucho antes. “Siempre intenté que los planes valencianos por el empleo —que firma la Generalitat con patronal y sindicatos— recogieran la falta de financiación”, prosiguió Vela, “hoy se empieza a oír hablar, antes no”.

En el debate, el director del IVIE, Francisco Pérez, recordó que la Comunidad Valenciana habría recibido 9.900 millones de euros adicionales hasta este año si la financiación autonómica hubiese sido igual a la media estatal. “Los ingresos en 2010 no cubrieron los gastos en educación, sanidad y bienestar social”, explicó el catedrático, que reclamó una actuación conjunta de los partidos políticos, una negociación entre el Consell y el Gobierno y una mayor presión social de los valencianos para solucionar un problema que lastra el funcionamiento de la Generalitat.

Pérez recordó que la Comunidad Valenciana, para reconducir su situación, necesita que se termine con la insuficiencia que provoca el modelo de financiación autonómica, pero también mejorar la inversión territorial del Estado y reestructurar el sector público de la Generalitat.

Pérez afirma que hay que mejorar también la inversión estatal

En este contexto, Josep Torrent se congratuló por el consenso respecto a la necesidad de cambiar el modelo de financiación autonómica y apeló a que se hablase abiertamente del modelo de Estado, con su carácter federal y sus asimetrías.

Una cuestión a la que también se refirió el notario Carlos Pascual, que insistió en la necesidad de revisar conceptos y esquemas utilizados en los últimos años. Un escenario en el que Pascual no descartó la necesidad, si fuese necesario, de plantear algunas reformas concretas de la Constitución. Por su parte, Soler recordó que el problema de la infrafinanciación de la Comunidad Valenciana arranca desde los tiempos del franquismo, tal y como demostró el fallecido Ernest Lluch.

Durante el debate, un grupo de jóvenes del 15-M protestó exhibiendo tarjetas rojas durante algunas intervenciones.