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Defensa agónica de la Torre Pelli

Zoido sostiene ahora que el rascacielos no afecta a los tres monumentos a los que la Unesco aconseja incluir en la lista de patrimonio en peligro

El gobierno municipal de Sevilla, con el alcalde, Juan Ignacio Zoido (PP), a la cabeza, ha salido este lunes en defensa de la Torre Pelli, el rascacielos de 178 metros de altura que construye Caixabank (resultado de la fusión de La Caixa y Banca Cívica) en la Isla de la Cartuja. “No afecta a la condición de Patrimonio de la Humanidad de todo el entorno de la Catedral, el Alcázar y el Archivo de Indias. Y como no afecta, lo voy a defender”, ha zanjado el alcalde.

El problema es que sus palabras llegan después de meses en los que el mismo Zoido ha azuzado las dudas sobre el impacto del rascacielos en los tres monumentos de Sevilla que tienen el sello de Patrimonio Mundial de la Unesco (la Catedral, el Alcázar y el Archivo de Indias). Desde que llegó a la alcaldía hace un año, Zoido ha estado jugando con fuego y solo ahora que está a punto de quemarse ha decidido cambiar su discurso. El giro del alcalde coincide con la difusión de la última resolución del Centro de Patrimonio Mundial de la Unesco, que pide que los tres monumentos sean incluidos en la lista de Patrimonio en Peligro debido al impacto de la torre diseñada por el argentino César Pelli. Esa es la propuesta que irá en la agenda del próximo Comité de Patrimonio Mundial, que se reúne en San Petersburgo el 24 de junio,

La Unesco insta a parar la obra antes del próximo 15 de agosto

El texto insta a que la obra de la torre, de la que ya se han levantado 29 de las 43 plantas previstas, se paralice antes del 15 de agosto. Y a finales de 2012 “se deben adoptar medidas para modificar la altura y el diseño” del edificio, exige el documento, que pone como tope “finales de 2013” para que esas medidas correctoras se hayan “ejecutado”.

Al margen de la imposición de plazos, la propuesta del centro de Patrimonio Mundial calca casi punto por punto el último informe elaborado por Icomos, un organismo que siempre se ha posicionado en contra de la torre y cuyo vicesecretario en España es a su vez uno de los portavoces de Túmbala, la plataforma que engloba a las asociaciones contrarias al rascacielos. Dos representantes de Icomos estuvieron en Sevilla en noviembre de 2011 para conocer el proyecto y, tras su visita (durante la que se reunieron con miembros de Túmbala pero no de asociaciones que defienden la torre) dictaminaron que el rascacielos tenía un impacto negativo sobre los monumentos.

Zoido defiende que su postura se ha mantenido invariable desde que llegó a la alcaldía. “Tengo la satisfacción de no haber tenido que cambiar ni un ápice mi postura porque en su día dije que cuando gobernara analizaría la licencia y el proyecto reúne todos los requisitos legales, por lo que no hemos detenido la obra”, afirma. Olvida que el pasado mes de enero, seis meses después de llegar al poder, amagó con detener los trabajos y solo rectificó después de que Banca Cívica amenazara con ir a los tribunales y exigir una indemnización al Ayuntamiento, que concedió la licencia de obras.

Zoido tampoco ha hecho referencia a que, si bien es cierto que poco después de llegar al poder admitió que la licencia era legal, nunca hasta ahora ha afirmado, al menos en público, que la torre no afecta a los monumentos. Más bien al contrario, su gobierno ha dado por buenas las críticas de Icomos. Hasta este lunes, cuando el alcalde ha asegurado que “hay razones suficientes” para convencer a la Unesco de que el rascacielos no pone en peligro la conservación del patrimonio. “Esperemos que la Unesco las atienda como ha ocurrido en otros casos”, afirma Zoido, que asegura que en la batalla que acaba de emprender cuenta con el Gobierno central, único interlocutor válido ante la Unesco. “Y espero contar también con el de la Junta”, añadió.

El delegado provincial de Cultura en Sevilla, Bernardo Bueno, teme que el cambio de estrategia del alcalde llegue tarde. “El Ayuntamiento de Sevilla está padeciendo la confusión que su alcalde ha generado ante Icomos y ante la Unesco. La no clarificación de su postura hace que el callejón de salida esté cada vez más cerrado”, afirmó Bueno, informa Margot Molina. Según Cultura, el Ayuntamiento solicitó una reunión sobre la Torre Pelli el pasado viernes, aunque la Junta está a la espera de conocer los asuntos que quieren tratar para fijar una fecha. “El informe de Icomos es muy claro y dice que o se paraliza la obra antes de agosto o Sevilla entrará en la lista de Patrimonio Mundial en peligro. Qué eso sea definitivo o no, está por ver. Después entrará el Ministerio (de Cultura) y los alambiques de la diplomacia”, concluye Bueno.