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La farsa del hospital de Haití

La investigación demuestra cómo Tauroni estaba detrás del proyecto

Altos cargos de Cooperación instruían al encargado de construir el centro

El ex director general de Cooperación, Josep Maria Felip, el día de su detención.
El ex director general de Cooperación, Josep Maria Felip, el día de su detención.

El proyecto más ambicioso de cooperación impulsado nunca por la Generalitat, la construcción de un hospital en Haití, fue una gran mentira cocinada por responsables de la Consejería de Solidaridad y Ciudadanía junto a Augusto César Tauroni, empresario próximo al exconsejero Rafael Blasco. Y la cara visible del proyecto, Fernando Darder, responsable de Esperanza Sin Fronteras (ESF), fue una pantalla detrás de la cual se escondieron el propio Tauroni y altos cargos del departamento que dirigía Blasco, entre los que se encuentra el ex director general de Cooperación, Josep Maria Felip, que manipularon a su antojo al presidente de la ONG.

De hecho, el jefe de área de Cooperación, Marc Llinares, y Tauroni le dieron instrucciones sobre lo que debía decir en una rueda de prensa en la que explicó el proyecto del hospital.

Así se desprende de las comunicaciones telefónicas interceptadas por la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional por orden del juzgado que investiga la presunta trama acusada de desviar para fines privados fondos públicos destinados a países al desarrollo.

A mediados de junio, y días antes de que Blasco, en calidad de consejero en funciones, abandonara el Consell, la consejería que dirigía concedió a Esperanza Sin Fronteras una subvención de cuatro millones de euros para construir el centro sanitario.

"Crees que hablas con un periodista, pero es un sicario”, comenta Tauroni

Pese a tratarse de una decisión de la consejería y que no se publicó oficialmente hasta el 17 de junio de 2011, Tauroni, el único implicado en el caso que permanece encarcelado, ya sabía de la concesión el 3 de junio y se la traslada a Darder, como recoge el informe de las escuchas policiales: “Tauroni tiene ya conocimiento de que se le habría dado el proyecto de Haití, presentado por él y su equipo en la consejería, a Esperanza sin Fronteras”.

La investigación policial aporta abundante información sobre el papel de Tauroni en el proyecto del hospital a través de la Fundación Hemisferio, que controla él mismo. “Toda la parte administrativa” del proyecto de ESF “la lleva Hemisferio”, recogen los informes de la unidad de delincuencia económica. Pero aún hay muchas más pistas de que Tauroni estaba detrás de ESF, y por ello, del proyecto de Haití.

A Esperanza sin Fronteras se le pasó el plazo para aceptar la subvención. Quien cayó en la cuenta fue María Isabel (Maribel) Castillo, la administradora de Hemisferio. Y es la propia Maribel Castillo quien propuso una solución para resolver el problema: que el documento se entregara a Marc Llinares para que simulara que el fallo había sido suyo y había olvidado darle curso. “Se lo tendremos que entregar en mano a Marc y el que haya... ¡Huy! Coño, se me ha olvidado encima de la mesa”, recoge la grabación.

Inmediatamente después de hacerse pública la adjudicación del hospital a ESF, distintas informaciones de este diario cuestionaron el proyecto, así como la capacidad de la ONG elegida para llevarlo a cabo. La inquietud se extendió por la consejería y las grabaciones demuestran la respuesta coordinada de Llinares con Tauroni o con Felip, así como las instrucciones que trasladan a Darder para dar explicaciones (o silenciarlas) sobre el proyecto.

“El fallo es que te crees que estás hablando con un periodista, es un sicario”, le explica Tauroni a Darder en las grabaciones policiales, respecto a las llamadas de periodistas de EL PAÍS para recabar información sobre la construcción del hospital. “Es como que venga un asesino en serie a matarte y le quieras dar explicaciones, o sea Fernando, cuanto menos digas, mejor”.

Otra conversación recoge la estrategia que diseñan Marc Llinares y Josep Maria Felip para hacer frente a las críticas sobre el hospital. Refiriéndose a la reacción que debe tener Darder, Felip traslada a Llinares: “Que monte la escandalera en declaraciones públicas (...) defendiendo a la ONG, que es la mejor manera de defendernos a todos”. Y añade: “Que vaya allí y se encadene, él y su parroquia, al árbol de EL PAÍS, que vayan allí todos y que asalten EL PAÍS y pidan explicaciones y monten el número y que se lleven un fotógrafo”.

“Asaltar EL PAÍS”

Grabación del 17 de junio de 2011 en la que Josep Maria Felip y Marc Llinares diseñan la estrategia que debe llevar a cabo Fernando Darder.

J. M. F: ¿Sabes el plan B que te dije?

M. Ll. Sí, he localizado a Darder hace 10 minutos.

J. M. F. Te comento ya el plan B, es decir, que coja el teléfono antes de venir y monte la escandalera en declaraciones públicas, defendiéndose él y a la ONG, que es la mejor manera de defendernos a todos. (...) Que monte el número en declaraciones a la SER, a los diarios, en contra de... que vaya allí y se encadene, él y su parroquia, al árbol de EL PAÍS, que vayan allí, que vayan todos, y que asalten EL PAÍS y pidan explicaciones y monten el número y lleven un fotógrafo, oye, ya está bien.

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