Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
MEDIO AMBIENTE

Ecologistas pide a la fiscalía que frene los robos en el acuífero de Doñana

Un informe de la Confederación del Guadalquivir alerta del descenso en los recursos subterráneos

Flamencos en una laguna de Doñana.
Flamencos en una laguna de Doñana.

Ecologistas en Acción ha reclamado que la Fiscalía de Medio Ambiente actúe de oficio para paliar el problema del agua que acecha a Doñana, del que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha alertado en un reciente informe, y depurar las responsabilidades necesarias. El informe de la CHG alerta de la “pésima” situación del acuífero 27, que nutre de agua al espacio. Además, la confederación ha ratifica un descenso en los niveles del agua subterránea en la mayoría de los puntos analizados, lo que confirma el riesgo existente para la continuidad de las marismas de Doñana.

En declaraciones a Efe, el portavoz de Ecologistas en Acción en el Consejo de Participación de Doñana, Juan Romero, recordó que existen otros documentos de la propia confederación, así como del antiguo IARA y de la Estación Biológica de Doñana, que “ya alertaban de esta situación”. “El problema es que en Doñana se habla mucho, se hacen informes, y existen muchos conocimientos pero no se toman decisiones”, apuntó Romero, para quien “la Justicia debería de intervenir, la fiscalía debería de actuar de oficio para que de forma efectiva se adopten medidas que realmente resuelvan los problemas de este espacio.

Pozos ilegales

El problema del agua en Doñana lo llevan denunciando los grupos ecologistas desde hace años. Según la organización WWF, en la zona hay alrededor de 2.000 pozos ilegales que emplean los agricultores para regar. La Junta de Andalucía se había comprometido a abordar este asunto. Lleva años asegurando que va a clausurar las captaciones ilegales a través del plan de regadíos que tiene pendiente aprobar. Pero pasa el tiempo este plan no termina de salir adelante y los pozos ilegales siguen esquilmando el acuífero.

Romero reclamó una reunión “urgente” del Consejo de Participación de Doñana o, en su caso, del Grupo de Aguas de este organismo, para abordar la actual situación del acuífero, al tiempo que aseguró que comparte la petición de WWF de declararlo “sobreexplotado” para poder paliar el estado que presenta en estos momentos. “O nos ponemos de acuerdo en relación con una cultura de agua en Doñana que fomente su uso racional o ni los sectores productivos de la comarca ni el propio espacio natural tendrán futuro”.